Los artistas se han centrado en la temática planteada para crear obras de nueva producción | Gemma Andreu

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El programa Rescat Cultural del Consell insular sigue avanzando. Si el año pasado se promovió la exposición colectiva «Art en la    fragilitat» para intentar dar un respiro al mundo del arte en tiempos de pandemia, la iniciativa regresa, con la misma filosofía y un formato semejante. Este año la muestra lleva por título «Distància--------Social», haciendo    referencia al escenario provocado por el virus.

Con Aina Pla Planas (Maó, 1984) como comisaria, la exposición abrió ayer sus puertas en Ca n’Oliver de Maó, donde podrá ser visitada hasta el 9 de enero. Una propuesta que reúne la visión artística de casi una treintena de firmas y sobre la que explica su ideóloga se toma como hilo conductor «dos elementos contradictorios en sí mismos», como son distancia y sociedad. Una confrontación de cuya chispa surgen las obras que forman parte de un discurso que habla de la distancia no solo desde perspectiva espacial, «sino de muchos otros tipos, como por ejemplo la de género o poder», argumenta.

Además de comisaria, Pla es artista, y como tal conoce a sus colegas de profesión, «sus circunstancias, sus dificultades    y motivaciones». Apunta que iniciativas como la impulsada por el Consell suponen un paso adelante, pero no esconde que el citado rescate en el fondo «es pagar por trabajar», algo que, no obstante, no deja de ser un logro «porque no suele ser habitual» ironiza.

Pero Pla ha ido en su trabajo más allá de lo puramente económico. «He intentado ofrecerles un rescate desde otro punto de vista, desde otra perspectiva», apunta, a través de proporcionar «un espacio de creación, de motivación, de libertad creativa y de comunión entre el sector».

Cada uno de los artistas recibe 700 euros brutos por su participación en «Distància--------Social». Preocupada porque parte de esos honorarios se diluyeran con los costes de la ejecución de las obras, Pla ha guardado una partida presupuestaria del proyecto para pagar los materiales aparte. Y ello «ha animado a la gente a producir obras nuevas y específicas para la exposición», que la propia comisaria define como una colección «fresca».

A la artista le gusta dar la vuelta al enfoque inicial del rescate cultural, y entiende «Distància--------Social» como una exposición en la que «es la cultura la que sale al rescate de la sociedad».En ese sentido, sostiene que de lo que se habla en la muestra es de «intentar dar un paso más allá y llegar a la sociedad, mover ciertos sentimientos de la gente».

La apuesta de rescatar a los artistas desde «un trato cercano» es algo que también ha funcionado. «El resultado habla por sí solo» en lo artístico, asegura Pla, quien además considera un logro «juntar a un grupo de artistas jóvenes que no suelen tener representación en las exposiciones institucionales».

Una aventura que tendrá continuación con una segunda etapa en la sala de El Roser, donde la muestra se exhibirá entre el 15 de enero y el 5 marzo, y contará también con intervenciones artísticas efímeras como las de Maó.