«Bruise Painting “Sodade”», uno de los cuadros de mayor formato en la Illa del Rei | STEFAN ALTENBURGER / HAUSER & WIRTH / © RASHID JOHNSON

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En mayo del pasado año, el diario «Cinco Días» se hacía eco de una noticia que había causado cierto revuelo en el sector del arte contemporáneo. El titular decía así: «Vendidos más de 1.300 millones de dólares en arte esta semana en Nueva York». De dicho montante, 103 correspondía a un Picasso, pero el resto estaba relacionado con la firma de artistas mucho menos reconocidos. Entre ellos figuraba Rashid Johnson, quien logró colocar su cuadro «Anxious Red Painting December 18th» por 1,95 millones de dólares en una subasta de la prestigiosa firma Christie’s. El precio estimado de partida era de 300.000 dólares.

Que dicho artista norteamericano sea el protagonista de «Sodade», la exposición que acoge Hauser & Wirth en la Illa del Rei durante su segunda temporada, permite hacerse una idea del salto que ha dado Menorca en el sector del arte contemporáneo. El de Chicago es un creador versátil y en el mercado, al menos en los datos que se pueden encontrar en las páginas web de las casas de subastas, el rango de precios en que se mueve es muy amplio. Pero parece claro que en lo que se refiere a los grandes formatos cotiza claramente al alza.

Sirva como ejemplo que su lienzo «Untitled Anxious Audience», con unas dimensiones de 242 por 403 centímetros y un precio de estimado de salida de entre 700.000 y 900.000 dólares, acabó vendiéndose por 1,1 millones de dólares. Unas medidas que se mueven en los parámetros de las obras que actualmente cuelgan de las paredes de la Illa del Rei. Algunas incluso mayores, como por ejemplo «Bruise Painting Sodade», de 274 por 488 centímetros.

Johnson se encuentra en una buena situación dentro del sector, aunque tal y como explica un experto del mismo no forma parte del selecto club de los blue chip. Una especie de top ten del mercado del arte, del que son miembros nombres mucho más reconocibles para el gran público.

Tampoco pertenece a esa categoría Mark Bradford, el artista también norteamericano que el pasado año tuvo el honor de protagonizar la primer exposición de Hauser & Wirth en la Isla, «Masses and movements». Aunque en este caso, la misma fuente apunta a que Bradford se aproxima más a esa categoría. Un repaso a las cifras de las casas de subastas demuestran una cotización algo superior a la de Rashid Johnson. Prueba de ello es que el pasado mes de noviembre en Sotheby’s se llegaron a pagar 6 millones de dólares por la obra «Method man».

«Momento complejo»

Javier Martín Domínguez, periodista cultural que trabaja en varios medios nacionales, reconoce que el mundo del arte contemporáneo vive actualmente «un momento complejo, con demasiados artistas y un mercado fluctuante». Un campo en el que además hay que tener en cuenta «un nuevo mercado on line haciendo la competencia a las galerías que han perdido parte de su capacidad de prescripción», sostiene.

El precio de las obras varía en función de los canales que se utilizan para su comercialización, que principalmente son cuatro: la venta directa al cliente desde las galerías, a través de casas de subastas, exposiciones en reconocidos museos o la publicación de catálogos. Un negocio en el que parece que una de las claves pasa por crear poca oferta a la espera de que se genera una gran demanda.