Gemma More y Paolo Scarpa se conocieron en 2017 y desde entonces echaron a andar juntos tanto su proyecto musical, Wanderlust Menorca, como su proyecto de vida, ya que también iniciaron una relación de pareja. | Geometry Love

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Un «pop consciente» que demuestra sus ganas de «diversión» haciendo música. Así define Paolo Scarpa (Italia, 1971) a Wanderlust Menorca, el dúo musical que forma junto a su pareja Gemma More, con quien está preparando los últimos detalles de su nuevo disco, «Latido», el cual verá la luz el 20 de abril. «El latido de tu corazón, de la tierra... es una vuelta a los orígenes y tiene que ser un álbum que te mueva», explica Paolo.

El single «La niña de la última fila» saldrá el próximo 1 de marzo como adelanto del mismo disco. Al fin y al cabo, Paolo se ha unido a Gemma en este proyecto para contar sus historias de vida y recordar así su niñez con «ironía y frescura». Mientras que la cantante de origen extremeño se ocupa de escribir el mensaje de su puño y letra ayudándose de la melodía del ukelele, él se encarga de explorar los sonidos que mejor se ajusten al tema y así «vestirlo» de la forma más adecuada.

De esta manera, ambos optan por abandonar paulatinamente el mundo de las versiones y empezar a componer sus propios temas. «Es un camino largo y difícil. Nuestros esfuerzos se centran en esto ahora, aunque nos divierte versionar canciones en eventos y creo que es algo que nunca vamos a dejar del todo», confiesa el músico italiano.

Trabajo reconocido

Pese a lo que pueda llegar a parecer, el camino de los temas propios no es algo que hayan decidido emprender ahora sin más. Y es que en los últimos Premis Enderrock fueron reconocidos por su trabajo debut «Un Sofá en las Nubes», designado como el mejor álbum en lengua no catalana de Balears del año 2023.

Para entender el proceso creativo de esta pareja de artistas, hay que conocer la intrahistoria detrás de sus temas. Pese a que como expresa Paolo, él se centra en el sonido y Gemma en la letra, también hay cabida a las excepciones que se saltan la norma. Una de ellas es «Dunas de miel», la cual surgió de manera fortuita a partir de una simple sobremesa. «Estábamos en casa después de comer y empezamos a tocar la guitarra. La melodía comenzó a salir y fuimos uniendo de manera conjunta diferentes piezas que acabarían conformando la canción, que es el puzzle completo», explica el mismo Paolo, demostrando así la capacidad de adaptación y la versatilidad del dueto insular.

Línea clásica

Establecido en la Isla desde que llegase en la Semana Santa del año 2013 tras un periplo por Estados Unidos, Paolo no olvida sus raíces italianas. El nacido en la localidad lombarda de Ostiglia guarda para el futuro algunos temas que deambulan entre el castellano y su lengua materna, aunque todavía queda un tiempo para que el público los conozca.

Y es que la música de su país vuelve a estar en la gran escena europea al reconectar con su época dorada en el pop a través de nuevas técnicas y ritmos urbanos muy pegadizos. Asimismo, Paolo se desmarca de este camino: «Entiendo que no es lo mío», afirma Scarpa, quien intentó adentrarse en él con Dani Juanico en «Dos amants». «Quería ser un poco más moderno y urbano, pero mi forma de producir es algo más clásica. Soy de pensar en los arreglos de una banda, que son bajo, guitarra y batería con algún añadido electrónico, evidentemente», afirma Paolo.

De esta manera, confía en su forma de trabajar porque la producción clásica es capaz de «superar las modas» y hacer perdurar su sonido en el tiempo. Eso es precisamente lo que espera con «La niña de la última fila», el próximo adelanto de su segundo álbum «Latido».