Imagen de Cala Corb la mañana de este sábado. | Josep Bagur Gomila

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Los vecinos de de Cala Corb, en Es Castell, se han levantado este sábado con una desagradable imagen, una gran mancha marrón que durante toda la mañana se ha extendido sobre las zonas más próximas al muelle. El alcalde del municipio, Lluís Camps, ha confirmado que no se trata de ninguna fuga ni vertido descontrolado, como algunos testigos se temían, sino del resultado de las tareas de limpieza que los operarios municipales llevan a cabo desde las seis de la mañana para retirar la arena de las calles tras dos días de intensa fiesta. El uso de agua a presión para retirar los restos de arena ha hecho que el residuo llegue al puerto creando una creciente mancha terrosa: "Lo hacemos cada año, al principio las partículas quedan en suspensión, pero el agua volverá a estar como estaba", explicó Camps. La resaca de las fiestas en forma de mancha sobre el mar.