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Cinco de los seis representantes de los profesores del Instituto Pasqual Calbó i Caldés de Maó en el Consejo Escolar desmienten las palabras pronunciadas por el director del centro Rafael Andreu afirmando que en la última reunión del Consejo Escolar ninguno de los representantes se pronunciara sobre la misiva que hicieron llegar a la comunidad educativa.

Ante esta declaración, los cinco firmantes indican que en dicha reunión se pronunciaron al respecto tanto profesores como padres recalcando que "el único que dio el silencio por respuesta fue el equipo directivo" que era de quien esperaban una implicación.

A su vez resaltan que esta situación en ningún momento ha afectado la profesionalidad pedagógica dentro de las aulas.

Por otra parte, los cinco representantes agradecen que el delegado territorial de Educación, Joan Coll, se interesara por el tema enviándoles una carta aunque lamentan que "eche pelotas fuera y no se implique en estas discrepancias".

Coll apela en ella al buen comportamiento y pide la solución de los problemas así como un consenso en las actuaciones para velar por la mejora de la enseñanza.

Por otra parte, algunos profesores del centro aseguran que las desavenencias no se remontan a inicios de 2009 sino que la situación viene de finales de marzo de 2008 y su sensación es que la Administración nunca ha querido tomar cartas en el asunto.

Asimismo el director del centro Rafael Andreu envió el lunes a todo el personal docente y no docente del centro una carta lamentando que la situación haya trascendido a los medios puesto que "tira por los suelos el trabajo que realiza el personal del centro y en particular lo mantiene con una imagen negativa sacando al exterior los problemas seculares de poca matrícula en primero de ESO y bachillerato".