Junta. El presidente, Javier Aínsa, junto al secretario Joan Enric Vilardell - Gemma

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Caos, gran densidad de tráfico rodado, inseguridad y peligrosidad en los desplazamientos de viandantes, ausencia de zonas verdes, zonas de aparcamiento no reglamentarios, pocos pasos de peatones y además mal ubicados. Éstas son algunas de las preocupaciones de la Asociación de Vecinos de Fort de L'Eau de Maó. Aseguran sus representantes que no se han producido intervenciones de mejora ni revisiones de conceptos que en su momento se hicieron desordenadamente a pesar de ser una barriada "relativamente joven".

Esta preocupación ha llevado al colectivo a proponer al Ayuntamiento una serie de intervenciones dirigidas a mejorar la situación de caos actual del barrio. Destacan que "la respuesta es que les parece muy bien pero nadie actúa".

Proponen la racionalización del tráfico a partir de dos medidas. La primera de ellas, convertir la Costa de Corea en un único sentido de bajada "para evitar que los coches y las motos chirríen al verse obligados a ascender una pendiente del 13 por ciento de inclinación", manifiesta el secretario y arquitecto Joan Enric Vilardell. Este cambio se vería complementado con la comunicación en sentido ascendente de la Costa de Cala Figuera. En segundo lugar, el colectivo propone la circulación por Fort de L'Eau desde Abu Umar hasta el final del vial manteniendo el doble sentido en la parte central de la calle. Una vez alcanzado el Passeig Marítim el tráfico rodado podría circular tanto hacia la izquierda como la derecha "evitando por tanto las repetidas competiciones motociclísticas que se organizan semanalmente en dicho circuito", resalta Vilardell. Todo ello iría de la mano de una ampliación de las aceras, colocación de señales reguladoras, arbolado y alumbrado público urbano adecuada para la zona.

Esta propuesta se complementa con las tres alegaciones que la asociación presentó a la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Urbana.

La primera de ellas nace tras una recogida de 200 firmas solicitando al Ayuntamiento la creación de jardines y áreas de juego en la manzana interior del sector de Punta des Rellotge, actualmente calificada como equipamiento privado, excluyendo el uso comercial. Vilardell resalta que esta porción de suelo urbano de media hectárea de superficie debería integrarse en el sistema de espacios libres además de posibilitar la incorporación en el subsuelo de un aparcamiento.

Otra de las alegaciones presentadas se refiere al enlace entre las calles San Manuel y Madrid. Vilardell indica que el PGOU vigente diseñó la conexión viaria de estas calles como enlace con unos barrios en los que para la comunicación con el resto de la ciudad era necesario el paso obligado por Fort de L'Eau. El Ayuntamiento ejecutó la mitad del enlace proyectado quedando en el tintero el tramo que va desde la dotación judicial hasta la calle Madrid. Es por ello que el colectivo solicita la culminación del enlace viario entre las calles Madrid y Sant Manuel lo que haría necesaria la reubicación del campo de la Unión.

Finalmente, la Asociación de Vecinos indica que el PGOU contempla la prolongación del Paseo de Santa Eulalia y su conexión con Fort de L'Eau a través del nudo viario de la rotonda de Abu Umar, trasladando la estación de servicio y buscando la conexión entre el interior de la Sínia de Bep Frare y sus equipamientos con los desarrollos modernos de las "sinies". Con ello, el presidente de la Asociación, Javier Aínsa, destaca que si bien la conexión peatonal entre ambas zonas es una propuesta acertada, la conexión del tráfico agravará la congestión circulatoria además de no restaurar la conexión peatonal entre Fort de L'Eau y la prolongación del Camí des Castell, interrumpida por el diseño de la gasolinera.

La Asociación de Vecinos de Fort de L'Eau cuenta con unas 800 personas lo que supone el 3 por ciento de la totalidad de la población maonesa.