Salas. El Ayuntamiento ha incluido en el segundo Plan E un proyecto de mejora del matadero - Archivo

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El Ayuntamiento de Maó ha contratado temporalmente los servicios de la Cooperativa Virgen del Toro para gestionar el matadero municipal, debido a la renuncia de la empresa Ganados Palliser S.L. a renovar la concesión que mantenía desde hace veinte años. Dicha concesión expiró el pasado día 20, tal y como señaló ayer la teniente de alcalde de Servicios Generales, Àngels Andreu, y ante la necesidad de seguir prestando un "servicio básico para el público", el Consistorio ha firmado un contrato menor, que podrá estar vigente hasta finales de año, a favor de la Cooperativa Virgen del Toro, "que representa a todos los ganaderos", afirmó la concejala, y cuenta ya con una sala de despiece en las dependencias municipales.

La contratación de la cooperativa permitirá al Ayuntamiento redactar las bases de un nuevo concurso para adjudicar la concesión del matadero municipal.

Por su parte, Antoni Palliser, propietario de la empresa concesionaria hasta este mes, declaró ayer que en la decisión de no solicitar a prórroga de la concesión intervienen diversos factores. Entre ellos está la jubilación de su padre pero también algunos "problemas estructurales" y la "necesidad de inversión" en unas instalaciones en las que, durante el año pasado, se sacrificó ganado por un volumen total de 1.075.000 kilogramos. "El matadero de Maó tiene más de 30 años, se habla de uno insular que no llega nunca, y el municipal necesita una serie de inversiones que la empresa privada no puede realizar", afirmó Palliser.

En este sentido, la teniente de alcalde Àngels Andreu aseguró que se ha incluido, en la segunda fase del Plan E financiado por el Gobierno, un proyecto de mejora de las instalaciones del matadero municipal, con "reformas inmediatas" que están presupuestadas en 150.000 euros.

La sociedad se mantiene como el principal cliente de la instalación

La concesión original a Ganados Palliser S.L. era por espacio de doce años prorrogables con carácter anual, y en noviembre de 2009 la empresa anunció su intención de no continuar. Ayer hacía público el cambio en la gestión del matadero, aunque matizando que la nueva etapa no implicará ningún cambio en cuanto a la comercialización y distribución de la carne menorquina. Según explicó Antoni Palliser, su empresa será el principal cliente del nuevo gestor de las instalaciones, ya que entre un 80 y un 85 por ciento de la carne sacrificada procede de Ganados Palliser, que a su vez la adquiere a las fincas ganaderas de la Isla.