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La portavoz del Grupo Popular en el Consell, Juana Francis Pons Vila, calificó ayer de "ridícula" la sanción impuesta a las empresas organizadoras de la fiesta "Flower Power", organizada en la fortaleza de La Mola, en Maó, en agosto de 2007, y en la que dos jóvenes resultaron heridos de gravedad. La consellera del PP, durante la presentación de las propuestas que su partido llevará a debate el próximo pleno de la institución, el día 20, criticó que la conclusión del expediente sancionador suponga el pago de la cantidad "mínima" de 6.001 euros y que el pago de la multa se reparta de forma solidaria entre las dos empresas afectadas.

Pons Vila realizó estas declaraciones al anunciar que el Grupo Popular, en concreto su consellera Salomé Cabrera, presentará una interpelación sobre los incidentes ocurridos en la macrofiesta organizada sin los permisos correspondientes. La portavoz de la oposición recordó que el expediente sancionador se abrió "el último día, antes de que se acabara el plazo, por la presión mediática y del PP" y afirmó que el procedimiento ha concluido "después de haber pasado por tres consellerias".

Por su parte, el conseller de Ordenación del Territorio, Joan Marqués, respondió a las críticas del Grupo Popular y aseguró que la portavoz ha realizado "una valoración muy desafortunada y de manera demagógica, introduciendo dudas sobre el rigor del expediente". Según Marqués, esta forma de actuar no es nueva, "ya lo hicieron cuando dijeron que no se quería tramitar el expediente y ahora lo hacen con los criterios del proceso sancionador" que, aseguró el conseller, se ajusta a la legalidad. Marqués confirmó que la cuantía de la sanción es la mínima para una infracción que el instructor del expediente califica de grave.