FINCA. En 2005, aspecto de las casas del "lloc" situado al sur de Ciutadella, limitando con los de Torralba, Son Mestres y Al Parico - Archivo

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Los herederos de Margarita Bagur Rosselló han propuesto al Govern balear la venta de Santa Anna, la finca de Ciutadella que ésta les dejó entre su legado y por la que discurre el camino de acceso hasta la playa de Macarella. Una operación que, según explicó ayer Pere Bagur Coca, sobrino de la propietaria fallecida recientemente, se propuso en "el primer y único contacto" que hubo "hace unos meses" con representantes del Ejecutivo autonómico. Desde entonces "aún no nos han dicho nada", afirma quien se encarga de las gestiones patrimoniales.

Así, en estos momentos desde Palma se está valorando la posibilidad de comprar Santa Anna. Bagur considera que "no es un tema fácil" y que todo "está pendiente de la valoración que hagan".

En relación a lo publicado por algunos medios, Bagur negó rotundamente que en la propuesta se vinculara la compra de la finca por parte del Govern con la eliminación del peaje que se está cobrando por acceder a Macarella por el camino particular, así como la liquidación de los impuestos de transmisiones patrimoniales y de sucesiones. El portavoz de los herederos explicó que "lo único que se ha hecho es proponer la venta". Luego, una vez realizada la operación, se abonaría lo que corresponda por esos conceptos.

De hecho, Bagur Coca afirmó que la alternativa de vender Santa Anna al Govern "es sólo una de las muchas opciones que nos hemos planteado". Así, de no concretarse la operación con la administración, los herederos recurrirían a otras vías para vender una finca que cuenta con 244 hectáreas.