evento. Unas 1.200 personas se congregaron anoche en el ágape que, con motivo de las fiestas, se convierte en punto de encuentro de mercadalenses, también de residentes fuera del municipio, y turistas - Javier

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Calabacines y berenjenas rellenas, cazuelas de albóndigas y calamar, tomates rellenos, tortillas, cocas de sofrito, además de unas rojas sandías y sabrosos melones, fueron parte de los platos que se pudieron degustar en la multitudinaria cena vecinal de las fiestas de Sant Martí que se celebró ayer noche y que congregó a unas 1.200 personas.

El acontecimiento, que este año ha cumplido su duodécima edición, resulta ya habitual como lugar de encuentro de muchos mercadalenses que por diversos motivos residen fuera de la localidad. Asimismo, la cena constituye una ocasión para confraternizar con vecinos y turistas procedentes de otros muchos lugares. En ese sentido el trasiego de personas para intercambiar saludos y alguna especialidad culinaria fue constante durante todo el ágape.

También este año la plaza del Pare Camps resultó insuficiente para albergar a todos los comensales y el Ayuntamiento habilitó distintos espacios adyacentes. La Corporación Local obsequió a los asistentes con refrescos, sangría además de 1.200 raciones de brazo de gitano. El equivalente de más de 50 metros lineales de la apreciada especialidad repostera local.

El evento fue motivo para realizar un sorteo en beneficio de la Comisión de fiestas de Sant Nicolau, y otra vez, el descontrol y los abusos por parte de algunos vecinos en la reserva de las mesas, puso la nota negativa de la celebración, La fiesta tuvo su fin con un animado baile, amenizado por el Dúo Melody, que se prolongó hasta pasada la medianoche