Inspiración hindú. Saris y movimientos sensuales desde India, en una de las diez carrozas participantes. Este año la mitología fue el hilo conductor de la parada festiva. - Paco Sturla

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Cuarenta años de carrozas y las ganas de diversión no decaen, sino que van a más, alcanzando un nivel artístico y de participación ciudadana que las ha convertido en un atractivo turístico en toda regla, como lo demuestran los numerosos autobuses de los touroperadores vacacionales que anoche tuvieron, como parada obligatoria, Alaior. Y es que el desfile temático de estas fiestas, dedicado a la mitología, disparó como nunca la imaginación colectiva y las ganas de unirse al paso de las diez carrozas participantes, con un récord histórico de casi 700 personas en los grupos o comparsas que marcharon por las calles de la localidad.

El dato, proporcionado por la Concejalía de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Alaior, demuestra la dedicación de todo un pueblo hacia uno de los actos más vistosos de la celebración de Sant Llorenç, al que también se sumaron las collas de gigantes y cabezudos. Los gigantes invitados procedentes de Molins de Rei, y los cabezudos locales, construidos en el año 1954, totalmente restaurados.

Las carrozas, ambientadas en personajes y leyendas mitológicas de diferentes culturas (hindú, vikinga, celta, tibetana, íberos, china, la Isla de Pascua, las culturas precolombinas y las clásicas, e incluso dedicadas a los cuentos árabes de Las Mil y Una Noches) fueron seguidas por miles de personas llegadas de toda la Isla.

El ingenio y el esfuerzo conjunto dieron lugar a representaciones vistosas, como la carroza inspirada en la India, donde las participantes lucieron saris y se desenvolvieron al más puro estilo Bollywood; la dedicada a los íberos, con una réplica del busto de la Dama de Elche, o la originalidad de las esculturas moais de la Isla de Pascua.

El desfile, que inicialmente se realizaba sin un hilo conductor cerrado y más tarde pasó a ser temático, cumplió su cuarenta aniversario dejando el listón alto, después de meses de trabajo de todos los grupos, con el apoyo del Ayuntamiento. El resto, el entusiasmo y el seguimiento de la multitudinaria gran parada de carrozas, lo puso un público entregado.