Imagen virtual. El edificio se alzará en un solar anexo a las viviendas de protección oficial de la calle Llevant del municipio - AEM

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El Ayuntamiento de Es Mercadal ha adjudicado las obras de construcción de la nueva escuela de música y danza del municipio a la empresa Iniciativas para la Construcción y Obra Civil (INCOC) que ejecutará el proyecto por 589.742 euros lo que supone una rebaja de 300.000 euros sobre el precio de licitación. El nuevo edificio se construirá en la calle Llevant en un solar anexo a las viviendas de protección oficial inauguradas en verano del año pasado. Ocupará una superficie total de 755 metros cuadrados y el espacio, completamente insonorizado, estará distribuido en dos plantas y contemplará siete aulas individuales, cuatro colectivas, dos de danza y espacios complementarios, además de una zona verde, oficinas y almacenes, entre otros. El plazo de ejecución es de once meses.

El proyecto, incluido en la convocatoria del Plan Insular de Cooperación de este año, contará con una aportación del Consell insular que asciende a 24.644 euros además de otros 82.362 euros procedentes de la Administración General del Estado. Por tanto, el Ayuntamiento deberá asumir, de momento, los 487.735 euros restantes. Y es que el alcalde, Francesc Ametller, tiene confianza en que la administración insular u autonómica hagan otra aportación a la cuantía, un asunto que está actualmente en fase de contactos y estudio. Sin embargo, cabe señalar que la partida que debe aportar el Ayuntamiento está contemplada en el capítulo de inversiones de los presupuestos de 2011.

El Consell insular aportó 7.000 euros para cubrir parte de la redacción del proyecto.
El alcalde es rotundo al aseverar que las obras podrían iniciarse de forma inminente puesto que cuenta con todos los trámites pertinentes para ello. Pero manifiesta categórico que "las obras no comenzarán hasta que Govern y Consell no marquen un calendario de pagos y salden la deuda que tienen con el Ayuntamiento". Hay que recordar que el Ejecutivo Autonómico debe a día de hoy 1,6 millones de euros y el Consell, otros 600.000 euros. "Hay que ser responsable y aunque la contabilidad presupuestaria municipal cumple con las previsiones de ingresos y gastos, tenemos un problema de tesorería por estos impagos", asegura y añade que "si la situación se prolonga el Ayuntamiento podría tener graves problemas de tesorería e incumplir los plazos marcados para el correcto desarrollo de la obras", apostilla. Así las cosas, indica que es una lástima tener que tomar esta decisión cuando "el proyecto fue aprobado por unanimidad por todos los partidos políticos del Ayuntamiento".

La empresa adjudicataria, con sede social en Jaén, ha bajado el presupuesto base en un 34 por ciento teniendo en cuenta que el proyecto salía a licitación por 885.500 euros. Esta rebaja "desproporcionada", según palabras del alcalde, obligó a alcaldía a conceder a la empresa un trámite de audiencia de diez días para que justificase tal bajada. "INCOC justificó y razonó el porqué de este precio fijado que, posteriormente fue avalado por los técnicos municipales", señala Ametller. Cabe recordar que se presentaron al concurso un total de 13 empresas.

El alcalde puntualiza que la voluntad municipal siempre ha sido la de apoyar la iniciativa isleña "aunque la normativa actual para licitaciones no permite valorar que la empresa sea local". Aun así, asevera que INCOC se mostró dispuesta a contratar personal del municipio "en caso de necesitar trabajadores adicionales para ejecutar el proyecto".

El alcalde explica que el centro nace de una histórica demanda social. Actualmente la escuela de música se desarrolla en la antigua unidad sanitaria del municipio y "el sucesivo incremento del número de alumnos, que ya roza los 300, ha obligado a ocupar estancias del edificio nada adecuadas para este tipo de educación". Según apunta Ametller, se planteó la posibilidad de adaptar la antigua unidad sanitaria aunque "los técnicos desaconsejaron esta opción puesto que nunca llegaría a cumplir los criterios de insonorización necesarios en este tipo de infraestructuras".

A pesar de ello, y sin ser ajeno a la difícil situación de coyuntura económica, Francesc Ametller opina que "hay quien creerá que es una apuesta contraproducente" pero en tiempos de crisis, resalta, "cuando la obra privada no cubre las necesidades de la sociedad, debe ser la pública la que empuje a la reactivación de la economía". Y señala que por ello, "la administración siempre debe tener un margen de maniobra dentro de su economía y contabilidad para poder cumplir con las necesidades de la sociedad". A su vez, recuerda que la baja aplicada por la empresa adjudicataria permitirá al Ayuntamiento "invertir la cuantía restante en otro tipo de propuestas".