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Cuatro de cada diez personas que se encuentran inscritas en las listas del paro no tienen derecho a ninguna prestación por desempleo.
Menorca cerró marzo con 5.638 parados que habían agotado las ayudas económicas, mientras que otras 7.887 personas ingresaron alguna bonificación ya fuera a nivel contributivo, asistencial (subsidio) o la renta activa de inserción.

Estas cifras no se entenderían si tomáramos como referencia los datos de parados que mensualmente se anuncian como indicativos del desempleo y se hacen públicos. Y es que, en el mes de marzo, el número de desocupados ascendía a 7.477, es decir, que habría más beneficiarios de alguna prestación que gente en el paro. La clave está en que el colectivo de trabajadores fijos discontinuos no están contemplados dentro del número de desocupados, según informan fuentes de la Conselleria de Trabajo del Govern, no obstante, están ingresando una prestación por desempleo durante los meses de inactividad. Así las cosas, y tomando como referencia la población total de demandantes activos inscritos en el SOIB -que incluye desocupados, fijos discontinuos y otros colectivos que tampoco se consideran parados- la cifra de desempleados ascendió en marzo a 13.525 personas en Menorca.

Según los datos facilitados por la Dirección Provincial de las Illes Balears del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), un total de 7.887 personas percibieron una prestación por desempleo o, lo que es lo mismo, 5.638 no ingresaron ninguna bonificación tras agotar todas las ayudas.

Cabe indicar que éstos pueden haberse acogido a alguna bonificación extra o especial como puede ser la renta mínima de inserción que aporta el Consell para aquellas personas que se han quedado sin ninguna cobertura económica. Mayoritariamente, están padeciendo está situación los jóvenes que no han accedido aun al mercado laboral o personas que llevan parados un largo período y han agotado todas las ayudas posibles.

Esta cifra de parados sin acceso a ninguna bonificación supone un 41,7 por ciento de las personas desocupadas y desprotegidas económicamente.
Y es que la duración de la crisis está provocando el progresivo fin de las prestaciones, subsidios y ayudas especiales que cobran los parados, lo que conlleva que paulatinamente el umbral de la pobreza se extienda a mayor número de ciudadanos de la Isla. Este dato porcentual citado está seis puntos y medio por encima de la media balear y, por tanto, una situación que deja Menorca en peores condiciones en materia de acceso al mercado laboral respecto al resto de islas de la Comunidad Autónoma.

A pesar de que la población parada (excluyendo los fijos discontinuos) se vio reducida en 429 personas de marzo a abril, si tomamos como referencia la población total de demandantes activos inscritos, el descenso se sitúa en 1.363 personas debido, probablemente, al ingreso de los fijos discontinuos en el mercado laboral por el inicio de la temporada de verano.

En marzo, el grueso de personas que se encontraban inscritas en las listas del paro, 3.934, se beneficiaron del subsidio, mientras que 3.767 personas tuvieron derecho a una prestación contributiva, es decir, al ingreso que se percibe tras un período de cotización. Ello deja entrever que cada vez hay más parados que concluyen su paro y acceden a la ayuda asistencial. Los 186 restantes cobran la renta activa de inserción dirigida a aquellos demandantes de empleo con más de 45 años inscritos ininterrumpidamente en las oficinas de empleo y que no tienen derecho a una prestación ni subsidio. También se benefician de esta ayuda desempleados con alguna minusvalía, víctimas de violencia de género o doméstica o trabajadores emigrantes retornados del extranjero, entre otros colectivos especiales.