Turistas. Británicos y alemanes son clientes habituales; los rusos empiezan a llegar a Menorca - Archivo

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La Conselleria de Turismo y Deportes ha traducido la nueva Ley de Turismo al inglés, el alemán y el ruso, con el objetivo de darla a conocer fuera de España e incentivar la inversión extranjera en Balears debido, según el Ejecutivo, tanto a la seguridad jurídica que aporta la normativa, como a la agilidad administrativa que garantiza a los posibles inversores.

Según informó el Govern en un comunicado, la Conselleria remitirá la traducción de la Ley, aprobada el pasado 17 de julio por el Parlament, a las diferentes Oficinas de Turismo de España y a las de Alemania y Reino Unido, por ser mercados emisores consolidados de especial interés para las Islas, así como a Rusia como mercado emergente, por atraer posibles nuevas inversiones que contribuyan a potenciar la competitividad del archipiélago.

Además, la Dirección General de Turismo remitirá la Ley en los tres idiomas al sector turístico en general, así como a los colegios profesionales y a las administraciones, entidades e instituciones que se consideren de interés para favorecer el conocimiento de sus aspectos más relevantes y darle la mayor difusión posible en el ámbito turístico y de inversión.

La Asociación Hotelera de Menorca (ASHOME) acogió ayer con satisfacción la iniciativa del Ejecutivo balear de traducir la Ley y darle una difusión internacional, según expuso en un comunicado. La nueva normativa turística surgió a raíz de la necesidad de actualizar la ley adecuándola a la realidad para permitir la eliminación de las trabas administrativas, garantizar la seguridad jurídica y modificar la legislación obsoleta, como elemento esencial para el desarrollo de toda actividad económica en general y turística en particular, según reza el comunicado oficial. Entre los fines que persigue la ley destaca la mejora de la competitividad del destino balear con la creación de los Planes de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT), y de nuevas figuras, con la posibilidad de cambio de uso y la modernización de la oferta obsoleta, una de las reivindicaciones realizadas por los hotelero