Concentración. El colectivo leyó un manifiesto en el que afirman no querer metales pesados en las aguas de Menorca ni peces contaminados ni una posible crisis turística - Javier

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Cerca de un centenar de personas se concentraron ayer a las puertas de la sede de Autoridad Portuaria de Balears (APB) en protesta contra el vertido al mar del dragado del puerto de Maó. En medio de un gran despliegue policial, con las manos en alto embadurnadas de barro y junto a una pancarta en la que se podía leer "No a l'abocament de fangs contaminats a la mar", los asistentes profirieron proclamas como "Esto es una vergüenza" y "Quien ama Menorca no la destruye". El dragado afectará a una lámina de agua de 250.000 metros cuadrados y está previsto extraer 200.000 metros cubicos de materiales. El objetivo es disponer de unos calados mínimos de entre ocho y nueve metros para garantizar la seguridad de las maniobras de petroleros y cruceros. APB adjudicó hace unos días a Sacyr las obras por un importe de 2 millones de euros. Los trabajos están previstos iniciarse este mismo mes. Entidades como Oceana y el GOB han denunciado el proyecto al considerar que los lodos presentan altos niveles de mercurio, plomo y cobre.

Carmen Cardona, portavoz del colectivo ciudadano contra el vertido al mar, insistió ayer en el valor pesquero de la zona donde APB planea depositar los lodos, a cinco millas del Lugar de Interés Cultural (LIC) de la Illa del Aire, a 53 metros de profundidad. "No es una zona degradada como nos quieren hacer creer. Una isla Reserva de la Biosfera no puede coger lodos contaminados de mercurio y verterlos a otro punto de la costa a merced de las corrientes sabiendo que extenderán los componentes más finos", incidió poco antes de reunirse con responsables de APB y técnicos del Consell y de la empresa CBBA, autora del estudios sobre los fangos encargado por el ente gestor de la rada.

En una especie de asamblea abierta algunos de los manifestantes criticaron el dragado a las puertas de la sede de APB al considerar que la pérdida medioambiental será superior al beneficio económico que podría reportar la llegada de "cuatro o cinco cruceros más" que necesiten un calado de ocho metros. "El dragado es irresponsable e ilegal", denunciaron. No obstante, la mayoría de los asistentes no se opusieron al dragado, sino que reclamaron un tratamiento más ecológico de los residuos tóxicos. Afirmaron que los niveles de mercurio detectados sobrepasan los límites admisibles y que los informes de APB no son completos. También hablaron de la posibilidad de presentar una denuncia ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona). "El 50 por ciento de la zona a dragar no está analizada", denunciaron.

Tras la lectura de un manifiesto, una pequeña delegación del colectivo accedió al interior de las oficinas de APB. La reunión celebrada ayer con técnicos de ente gestor del puerto gracias a la mediación del conseller de Movilidad, Luís Alejandre, se prolongó durante algo más de dos horas. Según fuentes de este colectivo, los responsables de APB explicaron el Plan de Viglancia Ambiental del dragado, insistieron que la zona donde se depositarán los lodos en un área degradada utilizada para estos fines desde 1930 y que el vertido al mar cumple las recomendaciones del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) dependiente del Ministerio de Fomento. Es decir, las sustancias y materiales a dragar son de categoría I y II, lo que significa que la concentración de contaminantes se sitúa entre insignificante y moderada, por tanto, los lodos pueden ser vertidos al mar con un plan de seguimiento. Por contra, el colectivo ciudadano, insistió en la reunión en la descontaminación previa de los fangos, expresó su preocupación por los vertidos de metales pesados y responsabilizó a APB de las posibles consecuencias económicas y turísticas que tendrá sobre la Isla una noticia que ya está en los medios de comunicación. "Les hemos dicho que seguiremos presionando porque esto no lo permitiremos", avanzó al "Menorca" una representante del movimiento ciudadano.

En paralelo continúa la recogida de firmas en la plataforma social Change.org de internet en contra del vertido y hasta el cierre de esta edición se contabilizaban ayer cerca de 12.000 apoyos.