ME-1. El Consell accedería a negociar determinados aspectos de las actuaciones proyectadas en la vía - Javier

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El Consell está dispuesto a "reducir algunos parámetros" de las actuaciones planteadas en el proyecto de mejora de la carretera general, del que hasta ahora se conocen los detalles de los tramos comprendidos entre Maó y Alaior y entre Ferreries y Ciutadella, para hacer posible un amplio acuerdo social y político.

Así lo aseguraron ayer fuentes del Departamento de Movilidad, si bien advirtieron que el debate no abarca el modelo viario escogido ya que consideran que es el que plantea mejores soluciones a la problemática de seguridad que presentan diferentes puntos de la carretera general, especialmente aquellos que obligan a efectuar giros a la izquierda. "Estamos convencidos de que la mejor solución para garantizar la seguridad en algunos de estos puntos son los enlaces a distinto nivel que, además, permiten realizar cambios de sentido", agregaron.

Así las cosas, la reducción de parámetros a la que se refirieron ayer desde el Consell se ceñiría a las soluciones ya planteadas. "Estamos dispuestos a hablar de reducir las tangenciales de los radios de giro de las rotondas a diferente nivel o de acentuar la inclinación de los taludes, por ejemplo", dos actuaciones con las que, sostienen, se podría reducir ligeramente la ocupación de territorio.

Sin acuerdo, no se actúa

"No impondremos nada. Hasta que no tengamos el acuerdo, no haremos nada". De este modo respondieron ayer estas mismas fuentes al ser requeridas sobre el inicio de las obras del primer tramo de la Me-1, inicialmente planteadas para mayo o junio de este año. "Para nosotros es evidente que es una obra que se tiene que hacer y, de hecho, creemos que se tiene que hacer en los términos planteados pero también tenemos muy claro que no ejecutaremos nada que los ciudadanos no aprueben", recalcaron.

Es prácticamente imposible, pues, que los trabajos de reforma de la carretera general empiecen en dos o tres meses, una demora que, por otra parte, quisieron desvincular por completo del hecho de estar sometidos al Plan Director Sectorial de Carreteras de Balears de 1998. Y es que, según planteó el GOB en sus alegaciones al proyecto, el Consell estaría obligado a modificar el planeamiento viario para poder realizar "cambios sustanciales" en la plataforma y trazado actual.

"Se trata de una interpretación que nosotros no compartimos y así se lo haremos saber cuando acabemos de estudiar y valorar todas las alegaciones presentadas", comentaron desde el departamento que dirige el conseller Luis Alejandre. Y para explicarse pusieron como ejemplo la construcción del desvío de Ferreries.

"Ninguna de las actuaciones que hemos proyectado en la carretera general tiene más impacto que la variante y ésta se hizo sin necesidad de modificar el planeamiento", reflexionaron. Cabe recordar en este sentido que durante el anterior mandato se elaboró el Plan Director Sectorial de Carreteras de Menorca pero no llegó a aplicarse tras decidir el actual gobierno suspender su tramitación administrativa.