Recinto. Una vista de la zona en la que se debería de actuar. En la imagen se señala la parte del antiguo castillo donde se levantaría la muralla, ahora derruida - Museo Militar

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Es Castell ha apostado fuerte en los últimos años por extraer de su patrimonio histórico un rendimiento turístico y cultural. El Fort Marlborough, la recreación de la entrega de la Isla a la Corona española por las tropas británicas en 1802 y las visitas a las galerías subterráneas del Castillo de San Felipe son buena prueba de ello.

Precisamente las ruinas del castillo que antaño dominara la bocana del puerto de Maó son el punto de mira de un nuevo proyecto, romántico y ambicioso, en el que ya trabajan algunos voluntarios y que permitiría al municipio y a toda la Isla incorporar un nuevo atractivo. Se trata de la reconstrucción de la fortificación española del siglo XVI, a partir de la cual el castillo fue ampliado con posterioridad, en el siglo XVIII, por los ingleses.

El proyecto consistiría en levantar el frente marítimo del antiguo castillo, la muralla y los dos baluartes; en dicho frente se encontraba la puerta de entrada al castillo y el escudo español que fue respetado durante la dominación inglesa. La reconstrucción se haría a partir de las propias ruinas y el material existente en la zona, que ahora mismo se amontona en el foso, y después se recubriría la muralla con cantones.

Así lo ha explicado a este diario el historiador y coronel retirado Francisco Fornals, ilusionado por la posibilidad de llevar a cabo un sueño que se originó hace años en conversaciones con el magnate, ya desaparecido, Fernando Rubió. "La idea parecía demasiado ambiciosa, y finalmente se decantó por la restauración del fuerte Marlborough", una obra que costeó la fundación del mecenas, recordó Fornals.

Ahora esa iniciativa, que había sido descartada pero que nunca cayó en el olvido, resurge y cuenta con el apoyo de algunos voluntarios implicados en la Fundación del Hospital Illa del Rei y de uno de los promotores de su recuperación, Luis Alejandre.

"Seguimos siendo unos locos", comenta jocoso Fornals, autor de numerosos libros sobre el patrimonio militar de Menorca y, en concreto, de uno dedicado exclusivamente al Castillo de San Felipe. Consciente de que la empresa es de una magnitud que solo podrá ser admirada por las generaciones venideras, Fornals no renuncia sin embargo a que la 'locura' se haga realidad y, si es necesario, no descarta que se pueda recurrir a la ayuda de las instituciones europeas.

"El inicio es sencillo, no hemos calculado el coste, pero con poco dinero se puede iniciar la reconstrucción de la muralla y los baluartes, y luego continuar poco a poco", afirma el militar retirado, "desde luego el respaldo popular sería necesario, se puede empezar con un proyecto similar al de la Isla del Rey". La ilusión y el empeño son fuertes, y añade Fornals que "con seis mil euros, palas y autorización, nos atrevemos a empezar a limpiar el foso y levantarlo".

Los baluartes son los de Sant Antonio y San Jorge, de forma pentagonal, y la muralla, recta, consta en el centro del acceso a la fortificación, sobre el foso. El interés histórico del proyecto es indiscutible, ya que el castillo ha sido testigo de los enfrentamientos de las grandes potencias de la época, Francia, España e Inglaterra, de ahí que los promotores de la idea crean que, en un futuro, podría acogerse a ayudas públicas no sólo locales sino estatales o europeas.

El sueño se basa en ideas, pero también en planos y unas maquetas en las que ya han empezado a trabajar voluntarios, en primer lugar, la del frente marítimo, y en segundo, el núcleo de la fortificación, que sería objeto de una futura reconstrucción.

En cuanto a los planos, se dispone de uno en planta, datado en 1597, así como de otro plano en alzada de la época inglesa, donde en el centro del castillo se ve la construcción original española del siglo XVI y que diseñó el ingeniero militar italiano Juan Bautista Calvi, contratado por el rey Felipe II y autor, entre otras fortificaciones, de las murallas de Eivissa.

Con la reconstrucción parcial de San Felipe la visión de la Isla desde el mar contaría con la fortaleza de La Mola a un lado, el frente del castillo del siglo XVI al otro -dos fortificaciones de dos épocas-, a las que se une el Fort Marlborough y, más adelante hacia el interior del puerto, la isla del Lazareto. Un recorrido por la historia al que los impulsores de esta idea no quieren renunciar.