Pascual Ortuño, uno de los promotores de Jueces por la Mediación. - Javier

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Los jueces de Menorca derivan al servicio de mediación algunos contenciosos de familia desde el pasado mes de septiembre. Se ha puesto en marcha así un sistema alternativo al proceso judicial, que se origina desde los mismos juzgados y que pretende favorecer el convenio por mútuo acuerdo con un coste que ronda los 300 euros.

Menorca cuenta con un protocolo que establece los pasos a dar en el proceso de mediación y que fue aprobado en el mes de mayo. En la elaboración de las normas de derivación han participado los jueces decanos del partido judicial de Maó, Bartomeu Mesquida, de Ciutadella, Sergio Martínez, el titular del Juzgado número 3 de Maó, Fernando Pinto, el notario Enrique Garí y la abogada y mediadora Beatriz Viniegra, éstos tres últimos como responsables de distintas comisiones de trabajo.

Los primeros resultados de este proceso serán presentado el 5 de diciembre.

El protocolo contempla que un juez al decidir la derivación de un contencioso al servicio de mediación, que prestan profesionales inscritos en el registro balear, cita a las partes a una reunión informativa previa.

El proceso se pone en marcha si las personas en conflicto aceptan la mediación. La duración será de unos 30 días y si se alcanza el acuerdo se refleja en un convenio, ratificado por el juez.

Jueces para la Mediación (GEMME) ha sido la entidad promotora del Punto Neutro, que se creó en la Isla en febrero, con la participación de Pascual Ortuño.