El puerto de Ciutadella y la costa de Sant Lluís sufrieron el fuerte oleaje durante el día de ayer. - Paco Sturla

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El puerto de Ciutadella acumulaba ayer dos días y medio consecutivos cerrado al tráfico marítimo. Desde que el pasado 24 de diciembre al mediodía el Govern decretase el cierre por el fuerte viento y la mala mar, las navieras se han visto obligadas, bien a desviar su tráfico hasta el puerto de Maó, el caso de Baleària, bien a cancelar las rutas, el caso de Iscomar.

La situación no es nueva en absoluto (se repitió no hace ni una semana), pero ha provocado el enfado de las navieras, que ven como una infraestructura nueva como el dique de Son Blanc está reiteradamente cerrada con las consecuencias económicas y de imagen que tiene para las compañías y el engorro que supone para los viajeros.

La empresa de ingeniería que diseñó el dique exterior del puerto, Europrincipia, aseguró en su día que los buques comerciales podrían maniobrar el 95 por ciento de los días del año (todos menos 18 días) y fuentes del sector lamentaban ayer que tras la importante inversión en una infraestructura nueva, siguen sucediéndose los cierres.

Mal tiempo

El cierre del puerto de Ciutadella ha sido una de las grandes consecuencias del temporal de viento y lluvia que ha azotado a Menorca a lo largo de estos últimos días. Hasta la medianoche de ayer se mantuvo la alerta amarilla por fenómenos costeros, con olas que en el puerto de Maó llegaron a alcanzar los 3,4 metros de altura, según información de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que prevé que a partir de la mañana de hoy las temperaturas asciendan de ligera a moderadamente y que los vientos, que durante dos días han soplado con fuerza del noroeste en la Isla, aflojen su intensidad, lo que previsiblemente permitirá la reapertura del dique de Son Blanc.

El viento registrado en los últimos días apenas ha provocado incidencias al margen de alguna intervención esporádica de los cuerpos de bomberos para retirar ramas de los árboles. Tampoco ha habido que lamentar daños personales ni materiales.