TW
5

El Grup Ornitològic Balear (GOB) presentó el lunes a la Autoridad Portuaria de Balears una propuesta sobre el proyecto de dragado que la entidad ecologista defiende. En este sentido, el GOB solicita el tratamiento en tierra de unos 29.000 metros cúbicos de lodos del puerto de Maó con el objetivo de extraer las zonas más contaminadas por mercurio y poder, así, garantizar unas concentraciones del material que se vierta en el mar no superiores a las normativas europeas. Este volumen de lodos contaminados supone el 15,8 por ciento del total a dragar. El ente gestor de la rada mahonesa ha accedido a reducir el total de los fangos. La idea que se baraja es un dragado de 183.000 metros cúbicos de material, esto es, 17.000 menos que la propuesta original.

El responsable de Política Territorial del GOB, Miquel Camps, señala que «la APB entiende los argumentos que le damos», de ahí que confía en que la propuesta logre avanzar y sea la que finalmente se desarrolle en el puerto de Maó. La realidad es que el ente gestor y el grupo ecologista han acercado posturas y, tal como esgrimen, pueden llegar a buen puerto. Las numerosas reuniones mantenidas para lograr un acuerdo viable para ambas partes, en presencia de ASMEN y APEAM, así lo constata.


Cós Nou

Noticias relacionadas

En este sentido, Camps detalla que uno de los acuerdos radica en que una parte de los lodos se trate en tierra y en el vertedero de Milà. Una opción que estudia la APB es que el vertido en tierra se realice inicialmente sobre el muelle, probablemente en la zona de Es Cós Nou para que, un sistema de secado permita reducir, por un lado, la cantidad de agua y, por otro, la salinidad del material. Tras este proceso, los lodos contaminados serán desplazados hasta Milà. El GOB asegura que el vertedero está impermeabilizado, con sistemas de control de lixiviados y una depuradora específica. Además, considera que los sedimentos ya secos podrían servir para sustituir las tierras que permanentemente deben trasladarse hasta el vertedero para estabilizar las zonas donde se depositan los residuos no reciclables.
Por otra parte, en lo que se refiere al vertido de los sedimentos al mar, el GOB solicita que sea el IEO el que proponga la zona y garantice un control exhaustivo en la operación del vertido. La zona que se postula como la más probable para este vertido se encuentra a una milla náutica de Rafalet (la zona más próxima a la costa). No obstante, al tratarse de un espacio de grandes dimensiones, la direción del GOB solicita que se concrete el punto exacto.

Cabe recordar que la APB encargó un nuevo estudio de catalogación de sedimentos el pasado mes de diciembre. Fruto de este trabajo, que esta vez se ha desarrollado en toda la zona, se conocen las concentraciones de metales pesados. Además, la semana pasada se hizo la última batimetría. La APB ha trabajado con el práctico del puerto para perfilar las zonas que hay que dragar considerando las distancias de seguridad en la operatividad de los barcos.

Las dos zonas más contaminadas son las conocidas área 7 y 14, que corresponden a una zona próxima a la Estación Naval. De la extracción de estas dos zonas junto al material que «debemos extraer para no superar las normativas europeas» salen los 29.000 metros cúbicos que propone el GOB.

La entidad ecologista pide a su vez la colaboración de las administraciones de la Isla ya que «tener que tratar los lodos en tierra» no es consecuencia del dragado, sino de los errores cometidos hace décadas.
La Autoridad Portuaria pretende presentar públicamente esta misma semana los cambios introducidos en el proyecto. Algunas voces del sector náutico aseguran que el dragado del puerto de Maó será de los más restrictivos que se han llevado a cabo.