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El GOB ha pedido a la Conselleria de Medio Ambiente del Govern y al Consell Insular de Menorca que reconsideren la campaña de fumigaciones con Dimilin para combatir la procesionaria prevista para este otoño porque, según han asegurado, este producto desestructura las comunidades de insectos beneficiosos de los bosques, de modo que se favorece la aparición de nuevas plagas.

«Las fumigaciones con este producto reducen drásticamente la procesionaria, pero pueden afectar también a muchos otros insectos, incluso a los que son beneficiosos», han indicado este jueves fuentes de la organización.

Los ecologistas han remarcado que, tras una fumigación con Dimilin, la desaparición de los controles naturales de las plagas en los bosques hace que se hayan de controlar con insecticidas repetidamente. «De este modo entramos en un círculo vicioso que cuesta mucho dinero público"; han recalcado.

En este punto, han defendido que el control de las plagas debe ir encaminado a reforzar los mecanismos naturales de los bosques para regularlas. «Es inadmisible que en una Reserva de la Bisofera se siga utilizando un sistema para combatir las plagas insostenible, que daña el equilibrio ecológico y que no se justifica económicamente», han manifestado.

El GOB ha recordado que la normativa europea prohíbe taxativamente las fumigaciones aéreas, permitiéndolas solamente como excepción en casos especiales. «Lejos de entender el espíritu de esta normativa, la Consellería ha tramitado la plaga de procesionaria, a nivel de Baleares, como un caso especial, cuando no lo es», han espetado.