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«Menorca sufre una depresión mental». «Hay demasiada gente liberada que defiende intereses concretos». «Son gente que tiene un sueldo, tal vez más alto que el mío». Estas y otras declaraciones del conseller Luis Alejandre difundidas por los medios de comunicación «Ara Balears» y TV3 motivaron ayer una interpelación en el pleno de la consellera Maite Salord (PSM), que las calificó de «deplorables», «preocupantes», «de talante poco democrático» y ofensivas «para muchos menorquines».

El conseller de Movilidad y Proyectos empezó cortés, comedido, «me equivoco muchas veces, si he ofendido a alguien, pido disculpas». Pero luego se revolvió, «las declaraciones se han cortado de forma desleal en dos medios de corte nacionalista». Es más, aseguró Alejandre que en ningún caso hizo referencia a los sueldos de los que se oponen a las rotondas en la carretera general entre Maó y Alaior. «En TV3 me cortan de forma intencionada, en otros medios serios como 'El País' dejaron que me explicara». Y ayer se explicó, «en Menorca no hay relevo generacional de gente con empuje para tirar la Isla hacia adelante». Acusó a los profesionales de ambos medios de actuar de forma intencionada, traicionando su confianza, «quien lo hace, lo hace de mala fe».

Salord le acusó acto seguido de matar al mensajero, concretamente dos medios, y se preguntó en voz alta: «¿Nacionalistas? ¿Nacionalistas de qué?». La consellera del PSM insistió en que, como conseller, Alejandre no debería utilizar este tono y llamó a buscar una salida de consenso a la controversia de la carretera, «con la implicación del presidente si es necesario para hacerlo posible».

Alejandre desplegó la vertiente ofensiva, «yo también he recibido faltas de respecto, concretamente mi familia, mi coche, mi cerradura...» Cabe recordar que el conseller fue víctima de un escrache a la salida de su casa. A Salord le espetó que «usted no puede hablar en nombre de toda Menorca».


Técnico o político

En cuanto al resto del debate sobre la carretera general, reaparecieron viejos argumentos irreconciliables, reproches y viajes al pasado. Salord soltó la munición conocida: las rotondas no aparecen en el proyecto ganador, responden a criterios políticos, hay soluciones viables menos agresivas, la de Biniai no lleva a ningún sitio que no sea un interés empresarial venidero...

La respuesta de Alejandre, no menos usada, miró hacia el pasado: el proyecto debía haberse ejecutado en 2010, el modelo de rotonda a doble nivel ya existe en la carretera, respondemos a una demanda social, los cambios sobre el proyecto están justificados, 18.000 personas nos votaron cuando proponíamos el desdoblamiento... En cuanto a si es una decisión política o técnica, Alejandre se aferró a lo segundo, y expuso que no hay otra manera de hacerlo: «Son Blanc fue un pasteleo, no se hizo caso a los técnicos y ahora mire lo que tienen en Ciutadella (a Salord)».

Aquí no hay manipulación posible. Consta en acta y lo escucharon, entre otras, las alrededor de treinta personas de SOS Menorca que siguieron el debate en absoluto silencio.