Las casas unifamiliares son las que más suelen destinarse al alquiler. | Archivo

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Un total de 171 viviendas se han dado de alta en los registros del Consell en el último año con el objetivo de poder ser comercializadas y explotadas turísticamente, después de que los cambios legales introducidos por el Gobierno en la Ley de Arrendamientos Urbanos dejaran sin amparo este tipo de práctica, que en Balears solo está permitida en viviendas aisladas o adosadas y casas de pueblo, aunque esta última tipología fue aprobada por el Govern en abril y su incidencia no está recogida aún por los últimos registros oficiales.

Los datos hechos públicos por el Consell, el ente competente en materia de Ordenación Turística, referentes a sus registros de empresas y establecimientos turísticos, revelan como en abril de 2015, la última actualización, Menorca contaba ya con 3.896 de este tipo de viviendas, lo que supone un incremento del cinco por ciento respecto al mismo momento de 2014 y eleva el total de la oferta de plazas en esta categoría de alojamiento extrahotelero hasta las 19.560, lo que supone el 28,5 por ciento del total de plazas turísticas en el conjunto de las tipologías legales de alojamiento.

En relación al conjunto de la oferta de alojamiento, que incluye apartamentos, todo tipo de hoteles, campings, agroturismos, hostales, etc., los datos que maneja el Consell muestran como en el periodo analizado ha habido un incremento de 1.329 plazas, lo que implica que en los establecimientos de carácter hotelero se ha vivido una merma de 700 plazas.

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