Marga Benejan con Miquel Maria la noche electoral. | Josep Bagur Gomila

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El incremento de la abstención en Ciutadella aparece como uno de los motivos clave de la pérdida del escaño del Senado por Units Podem Més.

Es el principal caladero de votos nacionalistas y es allí donde la huida de las urnas en la resaca de Sant Joan ha sido más notoria. La abstención ha superado el 40 por ciento, mientras que en el resto de municipios, salvo en Es Mercadal que se halla en el mismo nivel, ha estado entre el 30 y el 39 por ciento.

La participación electoral general en Menorca ha bajado algo más de un dos por ciento, que se traduce en 1.493 electores menos, de los cuales más de la mitad corresponden a Ciutadella. Allí, más que en ningún otro lugar se han roto las expectativas que se había fraguado la coalición.

La diferencia entre los votos obtenidos por Brígida Mora (Podemos) y Pilar Arguimbau (Més y EU) es 638 más que los obtenidos ahora por Marga Benejam, la candidata de consenso de las tres formaciones.

Descalabro

La fotografía se reproduce en el resto de municipios, en todos ellos sumaron por separado más sufragios que los obtenidos el domingo en la candidatura conjunta. Incluso en los dos municipios, Es Castell y Sant Lluís, donde Podemos ha vuelto a ser la fuerza más votada, la lista de la coalición ha perdido 94 y 124 votos respectivamente respecto a diciembre.

El descalabro ha sido igualmente importante en Ferreries, el municipio donde también Podemos ha sido el más votado al Congreso y, sin embargo, no ha tenido correlación con el Senado. Marga Benejam se ha dejado aquí un centenar largo de votos.

La unidad ha sido un mal negocio, por separado obtuvieron 1.752 votos más, una cifra que, de haberse sumado a los votos obtenidos, habría resultado más que suficiente para ganar el escaño.