El buque fondeado en aguas mallorquinas | Miquel A. Cañellas

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El Ayuntamiento de Alcúdia teme el impacto turístico y medioambiental a medio plazo que puede tener en la bahía el fondeo indefinido del ferry de Iscomar, «Nura Nova», anclado en la zona desde el pasado 11 de septiembre cuando la naviera, inmersa en un concurso de acreedores, dejó de operar la línea entre Ciutadella y Alcúdia. Ante esta situación, el concejal de Turismo y Relaciones Institucionales del consistorio mallorquín, Joan Gaspar Vallori, ha trasladado su preocupación al delegado de Autoridad Portuaria, Joan Gili, solicitándole el traslado del buque, que ya lleva 33 días en la bahía esperando un comprador o un nuevo destino.


Nuevo rumbo

Fuentes de Autoridad Portuaria de Balears confirmaron este viernes que el barco «está fondeado legalmente en la bahía» donde podría permanecer si fuera preciso de forma prolongada dentro de la zona de fondeo, siempre que renueve los permisos necesarios. No obstante, las mismas fuentes apuntaron a la posibilidad de que este sábado el barco atraque en el muelle para partir rumbo a Gandía esta misma tarde.

Ni la naviera Iscomar ni la consignataria Lantimar han querido confirmar este dato. Ambas rechazan pronunciarse públicamente sobre el asunto.

Autoridad Portuaria reconoció este viernes que el barco debía trasladarse a Sant Carles de la Ràpita, en Catalunya, el pasado martes. Sin embargo, la operación se retrasó inicialmente hasta el jueves y, finalmente, se acabó frustrando por una serie de «contratiempos». Asegura también que el fondeo del barco en la bahía no representa ningún riesgo turístico ni ambiental para el municipio y llama a la calma a la espera del traslado definitivo de la nave. El buque operó la ruta de manera ininterrumpida durante 18 años.