La obra proyectada está paralizada y el puente, al final, será derruido. | Miguel J. Urbano

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Es una obra a medio construir, apreciable por cualquier conductor que circule con su vehículo por la carretera general y cubra el trayecto que une los municipios de Alaior y Maó. Un esqueleto de cemento y hierro que ahora parece tener los días contados. La Comisión Balear de Medio Ambiente ha sentenciado 'a muerte' al puente de La Argentina, que no verá la luz y al final será demolido. La rotonda de doble nivel proyectada en la zona por el anterior equipo de gobierno del Consell ha sido descartada. En su lugar se construirá un acceso al uso –con un carril central de espera y con giro a la izquierda– y se apuesta por mantener la actual rasante. La ocupación de terrenos será de 19.221 metros cuadrados, la mitad del plan inicial.

Así se extrae de la resolución emitida por el organismo dependiente del Govern, que ha aceptado una de las tres alternativas que le presentó el Consell con el objetivo de reducir el impacto paisajístico y el riesgo de inundación. La decisión permite a la institución insular desbloquear el actual proyecto de reforma –paralizado a la espera de la resolución– y poder retomar las obras en vistas de su finalización. El último escollo legal que quedaba ha sido esquivado. De momento, ya que el Ayuntamiento de Alaior ha anunciado la posibilidad de presentar una denuncia por vía judicial si no se realiza la obra.

Dos condiciones

Vicenç Vidal, conseller de Medio Ambiente del Govern, visitó ayer la Isla y argumentó que «se hizo una consulta y la Comisión ya se ha pronunciado. El acuerdo aprobado en 2013 ponía dos condiciones: no incrementar la superficie y reducir el riesgo de inundación. Claramente, el proyecto que se estaba ejecutando con el puente no las cumplía».

Vidal también recordó que «el promotor nos preguntó, revisamos de oficio la obra y pedimos al Consell de Menorca que nos presentara algunas alternativas para poder estudiarlas». Por último, el titular de Medio Ambiente defendió que «se ha optado por una rotonda en superficie, lo que evitará que no sea tan grande. Además, al no tener un puente elevado se reducirá el impacto paisajístico. Por último, también se ha disminuido el riesgo de inundación en la zona que antes sí había al contar con carriles a diferente altura».

Se restauran cerca de 20.000 metros cuadrados y se sembrarán 'ullastres'

Con la modificación del proyecto de la Argentina y la construcción de una rotonda con carril central el suelo afectado en el nuevo proyecto ocupa una extensión de 19.221 metros cuadrados.

Así, se reduce el impacto previsto en un 51 % respecto a los 38.588 metros cuadrados iniciales. En la resolución de la Comisión Balear de Medio Ambiente se apunta que se restaurará a su estado original una parcela de 19.369 metros cuadrados. Para esos trabajos se utilizará material procedente del desmontaje para los cimientos, utilizando a su vez más de 6.600 metros cuadrados de tierra vegetal acumulados en otro punto kilométrico. Por último, también se prevé el sembrado de especies propias, como el ullastre.