El parque urbano, con las plantas recién sembradas y el mirador elevado al fondo | Javier Coll

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El Ayuntamiento de Maó inauguró este viernes el nuevo parque urbano de Sa Punta de Cala Figuera, en las inmediaciones del acceso superior al ascensor del Passeig Marítim. Se trata de una zona ajardinada de 3.861 metros cuadrados, que cuenta con 800 unidades entre plantas y árboles de 24 especies distintas, distribuidas según el proyecto del experto Pere Fraga, mediterráneas y de baja exigencia hídrica. En la parte más próxima al acantilado se ha habilitado un punto elevado de casi tres metros que ejerce de mirador privilegiado, con unas vistas espléndidas de la práctica totalidad del puerto de Maó. Se ha evitado el césped por motivos de sostenibilidad ambiental.

El concejal Manolo Lora y la alcaldesa Conxa Juanola se mostraron este viernes muy satisfechos del resultado de las tareas de recuperación de este espacio que, coincidieron, «estaba muy degradado». Hasta el verano de 2015 este solar se utilizó como aparcamiento incontrolado de vehículos, un estacionamiento con elevada demanda por su proximidad al elevador. Un incidente con un coche que estuvo a punto de caerse por el acantilado provocó que el equipo de gobierno municipal decidiera clausurarlo para evitar riesgos.

El acondicionamiento de este terreno, que el PGOU ya prevé para el uso que se le ha dado, ha sido posible gracias a una partida de 52.000 euros procedentes de superávits anteriores, en concepto de inversión financieramente sostenible. El trabajo ha sido realizado por la empresa Ecoverd, de la Fundació de Persones amb Discapacitat de Menorca.

La seguridad motivó el cierre del solar y la seguridad ha condicionado el diseño de su recuperación. Una pared protege la zona, y además se ha dejado una franja de tres metros respecto al acantilado con la intención de no condicionar cualquier actuación que se tenga que realizar en el futuro en la pared.