Imagen de archivo de una persona que reside en una vivienda inadecuada

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El Consell busca local en Maó donde poder activar un centro de baja exigencia con capacidad para 15 usuarios. Es una de las tres iniciativas que forman parte del plan integral que el Ejecutivo aprobó en el pleno de octubre y con el que pretende revertir el panorama actual y disponer de las herramientas para lograr la inclusión social de las personas sin hogar. El centro de baja exigencia es un servicio de acogida temporal en régimen residencial, dirigido a personas en situación de exclusión social o de emergencia social que viven en la calle o en infraviviendas. Es un recurso para dormir, higiene personal y lavandería y que ofrecerá un pequeño tentempié por la mañana y la noche.

El Consell busca un local que tenga entre 150 y 200 metros cuadrados, con acceso directo al exterior y que esté situado en el núcleo urbano de la ciudad. Debe ubicarse en planta baja y con toda la superficie al mismo nivel. Dispondrá de una sala polivalente, un despacho y sala de descanso para profesionales, sala para reuniones, duchas y baños, lavandería, almacén y espacio para dormir con capacidad para 15 personas.

El precio de salida está fijado en 206.400 euros (sin IVA). El Ejecutivo calcula 1.032 euros por metro cuadrado en base a un informe de tasación elaborado por la empresa Tasalia. Pese a ello, la valoración de las ofertas priorizará la rebaja en el precio, que supondrá el 65 por ciento de la puntuación total. También se valorará el incremento de la superficie del local sin coste, que el inmueble tenga patio exterior y que tenga buena iluminación. Las ofertas pueden presentarse hasta el jueves de la próxima semana.