Imagen de las obras de la variante, que fue inaugurada en mayo de 2012 | R.L.

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La UTE que construyó la variante de Ferreries, formada por Ferrovial Agroman y la menorquina Concesiones y Contrataas Illes Balears, ha reclamado al Consell unos 270.000 euros en concepto de intereses de demora relativos al abono de algunas de las facturas y certificaciones de la obra. En concreto, una factura y 17 certificaciones de un proyecto cuyo proyecto superó los 24 millones de euros.

Tras la desestimación por parte de la institución insular, la unión de constructuras inició un litigio que cuenta ya con una primera sentencia, que estima parcialmente sus argumentos aunque sin fijar una liquidación. El Consell ha recurrido.

La reclamación de la UTE fue presentada en marzo de 2017, cinco años después de la inauguración de la infraestructura, y se basa, en parte, en una revisión de los precios que no se realizó hasta mayo de 2013, justo un año después del estreno de la obra.