Imagen captada este sábado de la playa de Cala Blanca | Sergi Garcia

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Los empresarios de Cala Blanca son los primeros interesados en evitar que haya más vertidos de aguas fecales en la playa, que aboquen al cierre temporal de la cala, a una menor afluencia de clientes y a generar una mala imagen turística de la zona.

Por ello, la asociación de comerciantes y restaurantes Blancandria ha propuesto a sus asociados que tienen negocios a pie de playa que revisen y limpien sus canalizaciones de aguas residuales y fosas sépticas tres veces cada año. Una al inicio de la temporada, otra en julio y una última a finales de la campaña turística.

«No debe pasar nunca más, no sabemos dónde está el foco, y a ver si estas medidas sirven para evitar más vertidos, sino ya se tendrán que analizar otras cuestiones», afirma el presidente de la asociación, Pedro Capó, que confirma que «los asociados que tienen los establecimientos en la playa ven con buenos ojos esta medida», ya que son los principales interesados en resolver la situación.

La asociación, que este semana ha mantenido dos reuniones con representantes del Ayuntamiento y del Consell, ha comunicado esta decisión a las administraciones, que agradecen la colaboración empresarial para evitar más vertidos.