Imagen de un emisario vertiendo agua depurada al mar. | GOB.¶

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El conseller de Medio Ambiente y Territorio, Miquel Mir, compareció ayer en el Parlament para informar de las directrices generales de su departamento en esta legislatura y anunció un plan de mejora de la calidad de las aguas costeras, con una especial atención al estado de los emisarios de aguas depuradas.

En este sentido, Mir manifestó que «la calidad del mar será una de las cuestiones clave en esta legislatura». Con este objetivo, una de las novedades en la Conselleria es la incorporación de la Dirección General de Territorio y Paisaje, que es la competente en los vertidos de tierra al mar. «Para mejorar la calidad de las aguas costeras y el control de los emisarios, contaremos con la colaboración de la Dirección General de Recursos Hídricos y de la Agència Balear de l’Aigua i la Qualitat Ambiental, así como de todas las administraciones locales que sean titulares de conducciones de aguas depuradas dirigidas hacia el mar», explicó.

Pese a la cuestión concreta de las aguas costeras, Mir destacó que «esta legislatura vendrá marcada por la emergencia climática y sus efectos en un territorio frágil como el de Balears. Esta emergencia pone de relieve la necesidad de ser aún más conscientes de la limitación de nuestros recursos naturales, como por ejemplo el agua. Tenemos que reconsiderar la capacidad de carga que tenemos como país y ser capaces de hablar de límites».

El conseller anunció el desarrollo de iniciativas de la pasada legislatura como la Ley de Residuos y el Decreto de Posidonia, aunque también recordó que se heredan conflictos como el mantenido con el Estado por la gestión del Parque Nacional de Cabrera. Mir reclamará las competencias de Costas a Madrid, «en cumplimiento de los Acords de Bellver. No podemos aguantar más ante la laxitud y pasividad del Estado en lo que se refiere al control sobre concesiones y autorizaciones».

Sobre el plan de calidad de las aguas costeras, el conseller señaló que «irá acompañado por la lucha contra los plásticos de un solo uso, que representan el 49 por ciento de los residuos recogidos por el Servicio de Limpieza del Litoral y deben desaparecer en el año 2021».