Las últimas pintadas aparecieron este fin de semana. | Gemma Andreu

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En la administración pública los tiempos son distintos. Muchos son los asuntos que se eternizan, y más cuando hay mucho dinero de por medio. Pero este transcurrir de días, semanas y meses no es inocuo sobre el terreno. Una demostración es Sa Tanca, edificio que da la bienvenida a quien llega a Sant Lluís en un estado cada vez más deteriorado mientras el Ayuntamiento negocia, desde hace ya muchos meses, la adquisición del inmueble con financiación procedente de los fondos del impuesto de turismo sostenible.

A falta de tener un provechoso uso en el futuro por parte o no de la administración, de momento las paredes de Sa Tanca está siendo utilizadas como lienzo para pintadas que para nada contribuyen a la buena imagen del entorno del núcleo urbano del municipio. Las últimas aparecieron este mismo fin de semana, mensajes patrióticos a favor de la unidad de España que acompañan dibujos soeces, de nulo valor artístico y gran dosis de vandalismo.

Desde el Ayuntamiento de Sant Lluís explican que al ser una propiedad privada no pueden actuar para neutralizar estas pintadas. Lo único que está en su mano es dirigirse a la propiedad del inmueble para hacer que sea conocedor de su existencia, con el fin de que por sus propios medios se ocupe de restablecer una estética algo más agradable, dentro de lo posible para una construcción abandonada.

De hecho, el Consistorio de Sant Lluís está en contacto con representantes de la propiedad desde hace meses. Y es que las negociaciones para la compra de Sa Tanca continúan abiertas, en marcha, a pesar de que en septiembre la alcaldesa Carol Marquès declaró que el asunto iba a quedar definitivamente resuelto, en un sentido u otro, antes de que acabara 2019.

El proceso de compra, que nunca ha sido algo sencillo, se complicó el año pasado cuando Sa Tanca cambió de manos, y su actual propietario, Coral Homes SL, disparó el precio hasta los 9,6 millones de euros, cuando el dinero que tiene a su disposición el Consistorio desde 2018 se queda en 1.650.000 euros.