Imagen de la playa de Cala Galdana con mucho más espacio del habitual en la temporada estival. | MAR MIR¶

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La crisis sanitarias y sus demoledores efectos sobre la actividad turística han reducido drásticamente la presencia de personas sobre la Isla en los meses de verano. La actualización del Índice de Presión Humana que elabora con periodicidad mensual el Institut d’Estadística de Balears (Ibestat) permite observar como en los meses de julio, agosto y septiembre de este año, la media diaria de personas sobre la Isla se ha situado en torno a las 143.000. Hay que viajar 23 veranos en el tiempo, a 1997, para encontrar niveles más bajos de presión humana sobre el territorio en la época más sensible del año.

En relación al año pasado, la pérdida de población estacional se sitúa en una media de cerca de 45.000 personas diarias, con caídas porcentuales que se mueven entre el 25,8 por ciento registrado en el mes de julio y el 20,78 por ciento del mes de agosto, el mes en que menos se ha notado el descenso de la presión humana desde la irrupción de la pandemia. La actividad turística se recuperó ligeramente ese mes por el empuje del turismo nacional y del francés, en menor medida. Agosto vuelve a albergar el día de más presión del año, concretamente el día 11, con 178.410 personas sobre la Isla.

Los máximos

Un año antes ese punto álgido de presión humana se registró el 10 de agosto, contabilizando un total de 220.970 personas sobre el la Isla. La reducción, de 42.560 personas, supera ligeramente el 19 por ciento. Curiosamente, el máximo de presión humana registrado en agosto de 2020 se sitúa a niveles de la punta de presión registrada en el mes de septiembre de 2019. En julio la media diaria de personas se sitúo un 25,8 por ciento por debajo en relación al año anterior, casi 49.500 personas diarias menos.

No obstante, desde que arrancó la pandemia, el mes que ha registrado una mayor anomalía estadística es mayo. Entonces, la Isla todavía no se había abierto a ninguna actividad turística, lo que se refleja en las estadísticas, con una media diaria de 56.828 personas menos sobre la Isla, un descenso del 34,5 por ciento que más allá de las cifras quedó patente en las calles de la Isla.