Un filtro verde en funcionamiento desde más de un lustro en una vivieda de Trebalúger | Gemma Andreu

1

La Asociación Leader ha lanzado una convocatoria dotada con 120.000 euros para fomentar la instalación de filtros verdes y contribuir de ese modo a reducir la contaminación por nitratos de los acuíferos. El objetivo está orientado a las viviendas diseminadas, que no tienen y difícilmente tendrán en el futuro acceso a una red de alcantarillado.

Ese marco incluye viviendas unifamiliares, casas rurales, agroturismos y hoteles rurales. El criterio de valoración entre los aspirantes puntúa más aquellas edificaciones más alejadas a los sistemas de saneamiento.

Las fosas sépticas o pous mores, que han sido hasta ahora los sistemas más utilizados para la evacuación de las aguas residuales en viviendas sin conexión al alcantarillado, están considerados como foco de contaminación. Esas aguas, que carecen de tratamiento, acaban en el subsuelo y pueden filtrarse a los acuíferos, de ahí el objetivo de sustituir ese sistema utilizado durante desde antaño por otro más respetuosos con el medio ambiente.

Cómo funciona

El filtro verde se plantea como un procedimiento fácil y económico y está recogido en el Plan Hidrológico de Balears como un sistema válido para la depuración de aguas domésticas. Forma parte de las «soluciones basada en la naturaleza», que con frecuencia repiten los organismo europeos, según recuerda Miquel Camps, responsable de política territorial del GOB.

El filtro verde consta de una pequeña fosa para la decantación de aceites y sólidos a la salida de las aguas residuales de la vivienda. El resto de las aguas pasan a un pequeño estanque impermeabilizado cubierto de gravilla bajo la cual las aguas circulan por gravedad en zig zag.

De ese modo, aumenta su recorrido para que las plantas acuáticas que se siembran a lo largo del estanque puedan realizar su cometido, que no es otro que el de captar los nutrientes que las bacterias van creando en su trabajo de degradación de la materia orgánica.

Las plantas son autóctonas, no tienen ningún coste especial y son las que se encargan de eliminar los nitratos y fosfatos resultantes de la depuración bacteriana.

Al final de ese proceso, el agua resultante es útil para la jardinería, no crea problemas de olores ni contaminación. El filtro verde es un sistema más sostenible que, por tanto, requiere un comportamiento igualmente sostenible. El uso de desinfectantes o productos agresivos en la limpieza de la vivienda puede matar las plantas que realizan la depuración.

Muchos chalés, algún agroturismo y al menos un hotel rural de la Isla cuentan con filtro verde para depuración de sus aguas.

La convocatoria fue publicada el día 1 en el BOIB, el plazo para solicitar ayuda es de tres meses