A rodar. Una grave avería en el molino 2 en octubre de 2019 no se pudo reparar hasta la pasada primavera. Luego se produjeron incidencias de menor calado en los aparatos 3 y 4 | Gemma Andreu

6

Desde el pasado viernes los cuatro molinos del parque eólico de Milà funcionan con normalidad. Atrás quedan ya 22 meses en que se han sucedido distintas averías en varios de los aparatos. En octubre de 2019 se estropeó la multiplicadora del molino 2, grave incidencia que no se pudo sustituir hasta el pasado mes de abril. Ycuando este contratiempo estaba a punto de ser solventado, empezaron a tener problemas otras dos unidades. Incluso en las últimas fechas se han tenido que cambiar unos componentes del propio molino 2, que ha sido el último en incorporarse al pleno rendimiento.

El director insular de Medio Ambiente, Esteve Barceló, se muestra satisfecho por hacer acabado con este prolongado tiempo de reparaciones, «suele pasar con este tipo de maquinaria con bastantes años, los recambios requeridos son complicados de localizar y no puedes tenerlos en stock». Barceló advierte que en algún momento se pueden ver, de ahora en adelante, molinos parados, «son medidas de protección habituales».

Según los datos del Ibestat, en estos 22 meses la producción del parque eólico ha sido de unos 6.200 MWh, cuando si se hubiera mantenido la actividad media del histórico de la instalación debería haber sido de unos 9.900 MWh. Barceló recuerda, no obstante, que influyen también variables como el viento.

En principio no habrá problemas para asegurarse el cobro de la prima a la inversión que se abona a estas instalaciones si realizan un mínimo de horas de funcionamiento, sobre todo si no hay nuevas incidencias relevantes en el segundo semestre de 2021. Lo que sí ha descendido es la facturación por la venta de la electricidad generada. Si se toman de nuevo como referencia las cifras medias del histórico del parque se puede estimar que en los 22 meses de averías se han dejado de ingresar unos 270.000 euros, siempre en comparación con un nivel de actividad habitual. La media de facturación anual ronda los 400.000 euros.

La reparación del molino 2 supuso un desembolso de unos 260.000 euros y el resto de intervenciones entran en el contrato de mantenimiento.