Animadversión hacia los visitantes en esta pintada hallada en Ciutadella. | Josep Bagur Gomila

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La llegada de visitantes tras un año de crisis sanitaria y económica revive un eterno debate sobre el turismo. Y los menorquines son los ciudadanos de Balears que menos masificación perciben. Así lo desvela el último barómetro elaborado por la Fundació Gadeso que, en base a encuestas realizadas, concluye que el 51 por ciento de los menorquines encuestados considera que hay mucha masificación. Este porcentaje es el más bajo registrado: se sitúa tres puntos por debajo de la media balear y a seis puntos de diferencia con la opinión de los mallorquines, quienes mayor sensación de masificación declaran sentir. Asimismo, el 12 por ciento de los menorquines opina que el actual modelo turístico está contribuyendo a generar una cierta animadversión hacia los visitantes.

Existe, sin embargo, una clara percepción (el 80 por ciento así lo opinan) de que el turismo es la base del mercado laboral, «pese a los riesgos que ello comporta y que han quedado demostrados con la pandemia con la paralización casi absoluta de la actividad turística y la consiguiente caída del PIB balear de en torno al 20 por ciento», tal como resume el informe de Gadeso.

Entre las debilidades de la actividad turística, el 82 por ciento de los encuestados de la Isla destaca una excesiva dependencia. Y aunque sea muy levemente, vuelve a ser la Isla con un porcentaje menor. Por ejemplo, en Eivissa, esta percepción se sitúa en el 85 por ciento. La estacionalidad continua siendo una de las principales fragilidades (un 72 por ciento de los ciudadanos así lo cree), lo que provoca, a su vez, que el trabajo sea temporal y precario. Y así lo percibe el 65 por ciento de los encuestados de Menorca. Vuelve a ser la Isla que ofrece porcentajes menos elevados. Eivissa de nuevo lidera el porcentaje, ya que esta percepción la tiene un 69 por ciento de la población encuestada.

Finalmente, hay que indicar que solo un 6 por ciento cree que la situación del sector turístico es buena. Son, sin embargo, los más optimistas, teniendo en cuenta que en el conjunto balear solo lo opina un 3 por ciento.