En los próximos días entrarán en funcionamiento. | Gemma Andreu

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Las cámaras de control del acceso limitado a vehículos residentes y autorizados al centro de Maó ya están instaladas, aunque todavía no sancionan. Los dispositivos se han colocado más de cuatro meses después de que entrara en vigor la circulación restringida en un tramo de la calle de Ses Moreres, Sant Jordi y Bastió.

Las cámaras leerán las matrículas de los coches que entren en la zona restringida y si no aparecen en la lista de vehículos autorizados serán sancionados. Así, el centro de la ciudad recupera el control por vídeo que ya tuvo en la Plaça Reial hace unos años y que fue controvertido por la acumulación de sanciones en conductores reincidentes. El objetivo del Ayuntamiento de Maó es que no vuelva a ocurrir lo mismo, por lo que pretenden insistir en la información sobre su puesta en marcha y funcionamiento.