Unos viajeros este lunes frente a uno de los hoteles de Ciutadella | Manolo Barro

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La primera parte de las navidades ha pasado desapercibida desde el punto de vista turístico. Las pocas reservas que había para el fin de semana de Navidad fueron canceladas en el contexto de la sexta ola del coronavirus causada por la variante ómicron.

Sin embargo, la celebración de fin de año ha mantenido cierto tirón. Los hoteles de interior abiertos y los establecimientos urbanos de siempre han concentrado el turismo, escaso en cifras absolutas, que ha optado por Menorca para comenzar 2022 con mejor humor. Se mantiene eso sí el perfil del verano, nacionales, franceses y británicos han sido los más viajeros estos días.     

El hotel Port Mahón señala haber cumplido expectativas. Tras el revés de la Navidad, en la que sufrió cancelaciones, el fin de año alcanzó un 95 por ciento de ocupación. Clientes nacionales y un grupo de excursionistas mayores de nacionalidad británica han sido los principales usuarios.

La ausencia de oferta gastronómica y fiestas de cotillón en los restaurantes a causa de las recomendaciones sanitarias y consiguientes cancelaciones particulares llevó también clientes locales a la cena del hotel, algunos de los cuales optaron después por pasar allí la noche.

La fotografía que deja el Jardí de ses Bruixes es muy parecida. En Navidad la ocupación registró un 70 por ciento y en fin de año, ha llenado el aforo. La cena de gala del día 31 y el almuerzo de año nuevo han añadido a su clientela -nacional y francesa, más un grupo británico- clientes locales atraídos tanto por la oferta y por la reducción del panorama grastronómico habitual.   

El Artiem Capri también ha registrado más ocupación en el fin de semana de año nuevo. En todos los casos coinciden en el cambio de paradigma de las reservas, muchas de las cuales se han producido con muy pocos días de antelación, un cambio de paradigma propiciado por la incertidumbre que ha creado la evolución de la pandemia.

En el caso de los apartamentos Royal, la ocupación ha alcanzado un 85 por ciento y se ha concentrado entre el domingo 26 y fin de año. Como en otros hoteles, franceses y algún británico han sido los principales usuarios.       

Ciutadella

Hoteles como el Port Ciutadella o el Patricia no han abierto durante estas semanas por lo que la oferta se ha concentrado en los modernos pero pequeños establecimientos de interior. No obstante, algunos de los más emblemáticos como Can Faustino ha optado por no abrir sus puertas hasta la primavera. Otros como el Nou Sant Antoni tenía reservas entre el 17 de diciembre y el 4 de enero. Pensaba haber cerrado para llevar a cabo obras de ampliación, pero las reservas se habían realizado en febrero del año pasado y se ha mantenido activo.

El Petit Ciutadella, de seis habitaciones, solo  ha ofrecido alojamiento al igual que el Hostal Ciutadella. Ambos han sufrido cancaleciones de las reservas más largas y se han quedado en un tercio de la ocupación, mientras que «Los cinco sentidos», también de Ciutadella ha llenado  sus cinco habitaciones desde el día 28 con turistas mallorquines.

Casa Miranda, en Maó,  confirma todas las sensaciones anteriores. Sufrió cancelaciones, en fin de año ha llenado al cincuenta por ciento con clientes franceses, sobre todo, y las reservas y contrataciones son de última hora.