Maó, donde más crecen. La ciudad de Maó es la que ha registrado el mayor incremento de precios en los últimos años

Maó es el municipio menorquín más afectado por el aumento de los precios del alquiler que se ha vivido en los últimos años. Así lo reflejan los datos del Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler de Vivienda que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha actualizado esta semana, incorporando a los datos ya existentes, de 2015 a 2018, nuevas estadísticas relativas a los años 2019 y 2020. En ese periodo de cinco años el crecimiento del precio medio mensual de los contratos de alquiler en pisos de la ciudad de Llevant se sitúa en el 31,1 por ciento, pasando de 360 euros por una vivienda de 87 metros cuadrados en 2015 a 472 euros en el año 2020, el último disponible.

Hay que tener en cuenta que este indicador de referencia que el Ministerio puso en marcha el año pasado no alude a la oferta de alquiler en el mercado, sino a los contratos ya firmados,    basándose en los datos tributarios, del Registro de la Propiedad, del Banco de España y del registro autonómico de fianzas sobre un censo de más de 4.500 viviendas en pisos analizadas en la Isla. Los resultados medios para el conjunto de la Isla en 2020, con una renta de alquiler media de menos de 450 euros, sorprenderán sin duda a los ciudadanos que buscan entre la escasa oferta de alquiler del mercado, donde los precios que se ofrecen son notablemente más elevados.

Más allá de la fotografía estática del último año analizado, el trabajo del Ministerio permite observar la evolución que han registrado los contratos de alquiler en los últimos seis años, con un incremento medio en el global de los ocho municipios menorquines superior al 24 por ciento. Cabe tener en cuenta que en ese periodo la subida del IPC se ha situado entorno al 5,9 por ciento, por lo que el ascenso de las rentas ha sido casi cuatro veces superior al del resto de precios de referencia.

Ese incremento en los últimos seis años también destaca como uno de los más pronunciados de España. Sin ir más lejos, el precio medio en el conjunto de Balears,    ha crecido un 21 por ciento en el mismo periodo y hay que irse a capitales como Barcelona para encontrar tendencias más acusadas que en la Isla, donde, no obstante, el precio medio de la vivienda sigue siendo considerablemente inferior al de la media balear, que se sitúa en el año 2020 en los 605 euros.

Todos los municipios menorquines han seguido la tendencia alcista, pero con notables diferencias. Mientras en Ciutadella la renta media que se paga por los alquileres (allí se han analizado 935 viviendas en edificios plurifamiliares) se situaba en el año 2020 en 453 euros, un 29 por ciento más que en 2015; en municipios como Es Migjorn y Sant Lluís se registran incrementos mucho menores, del 14,3 por ciento y el 12,5 por ciento respectivamente.

El índice de precios es una de las herramientas que el Ministerio ha puesto en marcha para evaluar si una zona está tensionada y poder imponer límites a los precios establecidos en la nueva Ley de Vivienda que está en tramitación. Atendiendo solo a ese criterio –el del incremento de precio en relación con el IPC– todos los municipios menorquines se podrían considerar tensionados ya que el aumento de precios supera en un cinco por ciento el del IPC. Pero no es el único requisito.