Dos ‘casetes de vorera’ a pie de mar en la Cala Sant Esteve, en el municipio de Es Castell | Gemma Andreu

Las casetes de vorera ubicadas en Dominio Público Marítimo Terrrestre, que figuran en los catálogos municipales y que son usadas para guardar una barca o el recreo de sus usuarios, están renovando la concesión sin problemas. Las resoluciones que está emitiendo la Demarcación de Costas para la renovación o nuevas concesiones amplían el periodo de la misma a diez años más otros cinco prorrogables.     

El conseller de Cultura, Miquel Àngel Maria, abordó el asunto en la Junta de Alcaldes para poner al día las gestiones realizadas y actualizar la información en torno a este patrimonio de la costa menorquina. En junio del año pasado, en la reunión telemática mantenida con los responsables de la Subdirección General de Dominio Público Marítimo Terrestre se acordaron los términos de salvaguarda. «El Ministerio está cumpliendo lo acordado entonces, siempre que los usos sean compatibles con la Ley de Costas», explica el conseller.

Eso significa que aquellas casetes que tengan uso habitacional o se pida la concesión para ese uso no lo tendrán porque lo prohíbe específicamente la ley. Sin embargo, la mayoría de las 67 casetes de vorera inventariadas por el Consell son casetas de barca, de baño o de anar a vega y están renovando el uso.

Otra cosa es el de aquellas a las que con el tiempo se les añadió alguna dependencia con obras complementarias y son usadas como casa de veraneo. Ya no tienen las características de caseta de vorera y Costas está negando en sus resoluciones una nueva concesión. No obstante, agrega Maria, todavía no hay ninguna resolución firme negando la concesión, por lo que los particulares afectados pueden individualmente recurrir ante el Ministerio. El Consell se desentiende de estos casos.