Carmen Reynés

El PP ha presentado una moción dirigida al pleno del Consell de Menorca para que se encargue una auditoría externa sobre el Servicio de Menores y Familia. Esta petición es consecuencia de las explicaciones que la consellera Bàrbara Torrent ofreció sobre el funcionamiento de este servicio y de la Casa de la Infancia, en el último pleno, a raíz de la interpelación que presentó la oposición.

Carmen Reynés, consellera popular, afirma que las explicaciones dadas en el pleno «no hacen más que constatar la preocupación que mantenemos desde hace tiempo sobre el funcionamiento de este servicio, que se refieren a la acogida de los menores, la insuficiencia de los protocolos y los problemas de coordinación del personal».

La auditoría externa permitiría detectar todos los aspectos no que se atienden de forma correcta y plantear las medidas más urgentes para dar la respuesta adecuada a un servicio fundamental.

Las carencias

En la interpelación del PP en el pleno del 21 de febrero, la consellera Bàrbara Torrent no escondió las carencias del servicio y aportó datos concretos. Por ejemplo, la apertura de cuatro expedientes en 2021 a trabajadores del servicio, uno de ellos por no incorporarse al trabajo durante nueve meses tras recibir el alta.

El año pasado se alcanzó una cifra insólita de ingresos de menores en la Casa de la Infancia, un total de 37, cuando la media solía estar entre 4 y 13. Catorce volvieron con su familia, nueve siguen en el centro, tres se trasladaron a Palma, dos están en acogida familiar y nueve se acogieron al programa de emancipación.

Solo existe un servicio de acogida de menores, por lo que un cambio importante que explicó la consellera de Bienestar Social es que todos los menores de 12 años están acogidos en la casa de un familiar o en el hogar de una familia externa, a las que el Consell abona 800 euros al mes por su apoyo a este servicio.

La problemática cuestión de las fugas y la relación con la delincuencia es otro de los aspectos que debería analizar la auditoría, puesto que el centro de la Casa de la Infancia no es cerrado y no limita por norma la movilidad de los internos.