La 34 edición de la Fira del Camp se ha presentado este miércoles en Alaior | Gemma Andreu

La Fira del Camp de Alaior alcanza su 34 edición después de dos años de ausencia a causa de la pandemia. El reencuentro después del lapso obligado es un aliciente para el mundo agrícola y ganadero, aunque la atmósfera reinante entre la pagesia es que, a la vista de la coyuntura y los tiempos que la invasión de Ucrania aventura, podría ser la última. «La coyuntura es adversa y la tendencia es imparable, si no la detenemos», advierte Jaume Moll, vicepresidente de la Asociación Frisona Balear.

El objetivo de la convocatoria, no obstante, es de fiesta, «la feria es un homenaje a los ganaderos, las ganaderías y a sus familias. Que sea una fiesta, aunque sea la última», declara José Ramón de Olives, secretario de la Asociación y alma mater de la organización. «El precio de la leche tampoco ayuda, hasta que no se pague a 50 céntimos el litro las explotaciones no serán viables», añade.   

Al Concurso Morfológico de Ganado Bovino Frisón se presentan en esta edición 31 ganaderías, de las que 12 corresponden al término de Ciutadella, nueve son Es Mercadal, cinco de Ferreries, dos de Es Migjorn, otras dos de Maó y una de Alaior.   

Casi 80 paradas

La feria abrirá el sábado a las 10 h en el recinto del polígono de Alaior y cerrará el domingo a las 15 h.

Además de las actividades relacionadas con el concurso de ganado, se ha programado un espectáculo ecuestre el domingo a las 11.30 y varios    espectáculos musicales. 80 expositores ofrecerán maquinaria y productos agrícolas distribuidos por el recinto.