Los amarres se encuentran en el Moll de Llevant, frente a las dependencias de la entidad deportiva

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Era lo previsible y se cumplió. El Club Marítimo de Mahón es la única empresa que ha presentado una oferta para gestionar los 165 amarres que se encuentran frente a sus instalaciones, entre Sa Punta des Rellotge y Es Gatassus, la mayor parte de los que ahora explota Trapsayates. La mesa de contratación de Autoridad Portuaria de Balears procedió este miércoles a la apertura de los sobres de una licitación cuyos pliegos de condiciones ponían el acento, en forma de requisitos, en la promoción de actividades con vocación educativa, social y cultural.Esto convertía al ‘Marítimo’ en el mejor posicionado para optar a estos pantalanes.

En el concurso para la gestión de la otra parte de los amarres que ahora comercializa Trapsa, treinta unidades para barcos de mayores esloras, hay más competencia al no existir estos condicionantes de carácter social y formativo. Se han presentado cinco ofertas, entre ellas el propio Club Marítimo de Mahón.

Aspiran también a hacer negocio con los pantalanes de la Punta de Cala Figuera dos empresas que ya tienen presencia en el puerto de Maó, como son Desarrollos Concesionales Insulares SL y Marina Deportiva de Menorca SL. Además han formalizado una propuesta la madrileña OIMMarinas SLU y Tanit Ibiza Port SA. Ahora la mesa de contratación debe proceder a la baremación de las distintas ofertas para designar al adjudicatario.

El hecho de ser el único aspirante para la gestión de 165 amarres supone una buena noticia para la familia del Club Marítimo de Mahón, puesto que de este modo se asegura además poder seguir utilizando la explanada de vela y el muelle para la varada de embarcaciones ligeras, espacios incluidos en la concesión. Perderlos hubiera sido un serio varapalo para la continuidad de la histórica entidad mahonesa.

Mientras tanto, se continúa dirimiendo en instancias judiciales el desalojo de Trapsa de estos amarres. Desde Autoridad Portuaria aseguraron en el momento de la convocatoria de los concursos que la salida de Trapsa sería inmediata una vez se formalice la adjudicación de estos 195 puntos de atraque, pero la empresa matizó que no está todo dicho al respecto y que quedan recursos pendientes por resolver. En cualquier caso, y en el peor de los escenarios, el Club Marítimo de Mahón y la empresa que resulte mejor puntuada para explotar los treinta amarres para mayores esloras podrán acceder a los pantalanes cuando finalice la concesión actual, a finales de 2023.