Cala en Porter es una de las que más ha retrocedido. | David Arquimbau Sintes / Efe

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Un estudio sobre la evolución de la línea de la costa de las playas de Menorca en los últimos 65 años ha revelado un retroceso total de 4,8 metros, un valor que el documento presentado este viernes califica de moderado.

El informe, elaborado por José Ángel Martín y Guillermo X. Pons, con la colaboración del director del Observatorio Socioambiental de Menorca (Obsam), David Carreras, determina que las playas que presentan un retroceso más importante son las de las fachadas oeste y sur de la isla. "Coincide que son las playas donde se registran niveles más altos de densidad de usuarios", han subrayado los autores del estudio. Por el contrario, las playas con un retroceso menor o, incluso, un crecimiento, son las de la fachada norte y este.

En esta línea, los autores han apuntado algunos de los factores que determinan el retroceso o adelanto de la línea de costa. En el norte, por ejemplo, la menor afluencia de usuarios, el mayorgramaje de la arena y la presencia más habitual de sistemas dunares asociados en la playa, hacen que el retroceso sea menor o no se dé. "Las playas son sistemas dinámicos y se tienen que tener en cuenta muchos factores para conocer la realidad concreta de cada uno de los arenales", han indicado.

Aun así, con este estudio se ha comprobado que en las playas con sistemas dunares, especialmente si se encuentran en buen estado de conservación, ayudan a mitigar los factores que causan el retroceso de la línea de costa.

El estudio concluye, con los datos estudiados durante el periodo de 1956 a 2021, que el 67,3 por ciento de los 52 arenales estudiados está en retroceso, mientras que un 32,7 por ciento han avanzado. Las playas de Cala Blanca, Son Saura del Nord (Son Parc) y Cala en Porter son las que presentan unos valores más negativos, mientras que Es Canutells y Es Bot tienen los valores evolución más positivos.