Imagen del interior de una de las seis salas para cirugías de que dispone el Hospital Mateu Orfila.    | R.L.

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Tres hospitales, todos en Mallorca, están incluidos en una nueva acción de la Conselleria de Salud para atajar las demoras en consultas y cirugías que se dispararon con la pandemia y que ya fueron objeto de un primer plan en abril basado en horas extraordinarias del personal sanitario. Ahora se trata de contratar servicios con la sanidad privada para reducir las listas de espera de los hospitales de Son Espases, Son Llàtzer e Inca. De momento el hospital Mateu Orfila queda fuera; también el de Can Misses en Eivissa y el de Manacor.

El IB-Salut destinará 12,6 millones de euros para contratar esos servicios sanitarios con centros privados, a través de un concurso para la realización de prestaciones asistenciales, bien sea diagnósticas o terapéuticas. Esto incluye primeras visitas de consultas externas programadas y no urgentes; pruebas diagnósticas o terapéuticas programadas y no urgentes; así como lista de espera quirúrgica programada y no urgente de Son Espases, Son Llàtzer y el comarcal de Inca.

El presupuesto base de la licitación es de 12.652.588 euros para un contrato de doce meses de duración. En el caso de que se prorrogue por un año más, y sumando la modificación de hasta un 20 por ciento del presupuesto base de licitación, el valor estimado del contrato sería de 27.836.355 euros.

Salud no descarta que en una segunda parte de este plan de concertación con la sanidad privada puedan entrar el resto de hospitales. Desde la Conselleria avanzan que habrá sucesivas contrataciones para otras área sanitarias pero sin concretar y siempre según las necesidades y las listas de espera tanto para intervenciones quirúrgicas como consultas con especialistas.

Efectos de la pandemia

La pandemia ha remitido prácticamente pero sus efectos en la sanidad todavía se dejan sentir. La paralización inicial de la actividad en los hospitales, en la primera ola (de marzo a mayo de 2020) y la recuperación, solo parcial, de las consultas y operaciones a lo largo de 2020 y 2021, se tradujeron en un aumento considerable de las demoras para ser atendidos. El primer plan para reducir las listas, presentado en abril, dotó al Hospital Mateu Orfila de 1,2 millones de euros para pagar horas extras al personal, con el objetivo de realizar 925 operaciones, 12.615 consultas externas, y 2.481 pruebas diagnósticas. En ese momento ya se anunció la negociación de un segundo plan con la sanidad privada para que sus centros asumieran operaciones y consultas que superan en la red pública los plazos máximos que establece la normativa, 60 días para la primera visita al especialista y seis meses para una intervención. Hasta ahora el atasco en las listas ha sido tan elevado que obligó a suspender el decreto de garantía de demora.