Una de la paradas del taxi en Ciutadella este martes por la tarde | Josep Bagur Gomila

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No han llegado los días centrales de la fiesta de Sant Joan y el taxi viene sufriendo ya desde hace algunas jornadas la fuerte demanda originada por el hervidero de jóvenes que pulula por Ciutadella. Según la Policía Local, hay clientes que esperan hasta tres hora en las parada provisionales de la plaza Menorca y la Vía Perimetral.

Los taxistas lo desmienten, «trabajamos a tope las 24 horas del día y de momento lo vamos salvando», explica Antonio Vilches, presidente de Radio Taxi. Las 20 licencias temporales correspondientes a este municipio están activadas y ayudan bastante, pero además colaboran los taxistas de otros municipios, «traen y cargan clientes aquí, no hay el menor problema, les agradecemos que nos echen una mano», añade.

La demanda ha crecido más de lo esperado, los dos años de ayuno santjoaner han provocado una reacción festiva desconocida.

Jóvenes y adultos

No son solo los jóvenes, hay muchos turistas de hotel que también reclaman el servicio, aunque el punto que lo ha desbordado es el puerto, «llegan los barcos que parecen pateras», explica Vilches con ironía, quien admite que hay más gente de lo que solía ser habitual en los años previos a la pandemia y el parón festivo. «Para los viajeros    que cabrían en tres o cuatro autobuses necesitamos 80 taxis», añade.

Los profesionales están al volante el máximo de horas permitidas. El problema se agrava con la concentración de la demanda, todos piden el servicio a la misma hora, «pero no hay que hacer un drama, yo creo que el problema está bastante controlado», en opinión de Vilches, quien no desmiente el estrés que el gremio está sufriendo. «Estamos preparados, la única diferencia es que la presión ha comenzado este año antes de lo esperado, hay una marabunta de juventud que no hay quien la pare», afirma.