El Ayuntamiento de Alaior ha encargado este martes a un equipo técnico que verificara el correcto funcionamiento de las depuradoras de Son Bou, a raíz de la aparición de restos sospechosos de ser de origen fecal en la desembocadura del humedal. El resultado, según el consistorio, es que las tres plantas de tratamiento funcionan correctamente y que no hay ninguna anomalía, ni irregularidad.

Algunos usuarios habituales de Son Bou han denunciado la presencia de manchas en la zona.«Huele a producto nitrogenado, hay descomposición bacteriológica», afirma uno de los testimonios. Limpiaron la balsa ante su primera queja, pero se ha vuelto a llenar.

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«Los análisis periódicos del agua que se llevan a cabo en las depuradoras confirman también que todo esté correcto», manifiestan en un comunicado. Además, aclaran que solo es la depuradora de Sant Jaume la que vierte agua depurada en la zona en cuestión y lo hace en una zona alejada de la gola, ya tocando el barranco hacia Es Migjorn Gran.

El Ayuntamiento de Alaior recuerda que este invierno la gola tampoco se abrió al mar, imposibilitando que el agua estancada se regenerase con la nueva agua procedente del mar. Sin embargo, recalcan que la gola no está conectada con el agua del mar y «nadie nada en esa zona».

El Ayuntamiento pide «tranquilidad y prudencia» y asegura que se continuarán llevando a cabo muestras en la zona para detectar alguna anomalía.