Imagen de una finca agraria en el municipio de Es Mercadal. | Josep Bagur Gomila

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La situación de los llocs del Camí de Tramuntana des Mercadal tiene a la Comunidad de Regantes de la localidad en pie de guerra. Los propietarios de las diez fincas dicen estar «hartos de promesas incumplidas». El problema reside en que la depuradora municipal es incapaz de eliminar la sal del agua que llega desde la Estación de Fornells, cuyas tuberías presentan grietas a través de la cual se filtra el agua marina.

Los altos niveles de salinidad llevan tres años imposibilitando el simple hecho de poder regar las fincas, ya que el agua depurada es la única a la que pueden tener acceso. El pasado 24 de mayo recibieron luz verde por parte del Govern asegurando que el agua ya era óptima para el riego. Así pues, se dispusieron a dejar a punto todas las instalaciones y la maquinaria necesaria para llevar a cabo la actividad, con la inversión que todo ello conlleva.

Sin embargo, hace dos semanas tuvieron que parar porque los niveles de sal volvían a ser demasiado elevados.

Grandes pérdidas económicas

Con el objetivo de poder alimentar ellos mismos a sus animales porque comprar el alimento resulta mucho más caro, a los propietarios como Guillermo de Olives, de la finca de Binidonaire, ya no les resulta rentable producir leche de este modo. «La inflación ha afectado a todos los productos menos a la leche. Solo perdemos dinero. Pronto vamos a tener que importar toda la leche de Francia», asegura de Olives muy preocupado.

Por si fuera poco, este agua con exceso de sal acaba siendo tirada al torrente que desemboca en las lagunas de Lluriach, una zona húmeda protegida y de gran importancia para la invernación de aves acuáticas en la Isla. El propio de Olives y Pere Pons, presidente de la Comunidad de Regantes de Es Mercadal, presentaron una denuncia en su día frente a la Guardia Civil. No obstante, aún no se les ha comunicado nada.

Cansado de esta situación, Pere Pons dimitió recientemente de su cargo al no confiar ni en una «mínima posibilidad» de que esto se pueda solucionar. «He gastado una fortuna en equipos que ahora tengo que vender porque no puedo utilizarlos», concluye.

El apunte

El Ayuntamiento no sabe nada del vertido de agua salada en Lluriach

El alcalde de Es Mercadal, Francesc Ametller, ha asegurado a este diario que desde el Ayuntamiento no tienen constancia de que el agua de la depuradora con exceso de sal acabe en la zona de Lluriach. Asimismo, Ametller asegura que desde el Consistorio han mantenido diversas reuniones con los propietarios para mantenerles informados de los «pasos que se han dado». A su vez, se están llevando a cabo unas obras para cambiar totalmente toda la canalización de Fornells. Una parte se realiza en colaboración con Ports, que ya está «prácticamente acabada» y la otra tiene el proyecto redactado. En total, se reserva una partida de 580.000 euros y las obras finalizarían en un año.