Trabajador en una fábrica de bisutería de Menorca. | PACO STURLA

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Un análisis comparativo sobre cómo impactó la pandemia en las economías de Menorca, Eivissa, Lanzarote y Fuerteventura, concluye que las islas menos pobladas se comportaron de forma más estable mientras que los territorios con más camas turísticas y mayor afluencia de visitantes sufrieron los mayores desajustes.

El informe «4 islas» es fruto de la colaboración entre el Observatorio Socioambiental de Menorca (Obsam), el Centro de datos del Cabildo de Lanzarote, la Oficina de la Reserva de Biosfera de Fuerteventura y la Fundación Eivissa & Formentera Preservation. En él se recogen los indicadores más relevantes de las cuatro islas.

En sus conclusiones se afirma que en momentos de crisis Menorca es una de las economías más estables. De hecho, es la isla que menos se resintió en los indicadores económicos y el consumo de recursos durante la pandemia. Ambas islas menos pobladas, Menorca y Fuerteventura, presentan una variación interanual más suave respecto al resto de islas y los valores se mantuvieron, en general, más constantes.

Los autores señalan que «si bien es difícil extraer ninguna conclusión en positivo del año 2020, dada la crisis sanitaria, económica y social sufrida a nivel mundial, de los datos recogidos en el informe también se pueden aprender algunas lecciones: qué aspectos de los modelos económico y social resultan más débiles; qué aspectos ambientales se muestran más fuertes o vulnerables».

Lanzarote y Eivissa presentan los mayores desajustes en trece y quince de los indicadores analizados, respectivamente, y son los que tienen que ver con la población, la economía, la movilidad y los vectores ambientales, que se retroalimentan unos de otros.

Fuerteventura y Menorca presentan los cambios menos pronunciados en dieciséis y catorce de estos indicadores cada una. Eivissa es la isla más afectada en las estadísticas estrictamente turísticas y es significativo que Menorca aparezca como una de las menos afectadas por la caída turística, pero lidere las bajadas en cuanto a la estancia media y en el gasto por turista y día.