Cós de Sant Lluís | Katerina Pu

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Jorge de Diego, concejal no adscrito de Sant Lluís, propone en una moción que el Ayuntamiento rebaje del 0,65 por ciento actual al 0,52 el tipo del Impuesto de Bienes Inmuebles urbano. De ese modo se compensaría la subida que conlleva la nueva valoración del catastro, «respaldada por el equipo de gobierno», señala.

El exconcejal de Ciudadanos aduce que si ya era una necesidad «la revisión a la baja del diferencial aplicable en el cálculo del IBI, ahora es una obligación», explica. En reiteradas ocasiones ha expuesto «el grave problema que supone la gran carga fiscal que soportan los vecinos», que se ve acrecentada por la «escalada brutal de precios de carburantes y electricidad» y la inflación ahora desbocada, que contribuye a la pérdida de poder adquisitivo.

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A esa realidad económica «sumamos ahora un incremento del valor catastral de porcentajes inasumibles en la última valoración». Cuestiona además la visión del equipo de gobierno indicando que los ciudadanos pagarán impuestos sobre valores reales y más justos y recuerda que no todos los que tienen una propiedad en la costa son ricos, «hay quienes la han heredado o    mil casuísticas más». Desconfía de los cálculos de recaudación del equipo de gobierno que, en todo caso, «no necesita más, sino mejor gestion de los recursos económicos y humanos», concluye De Diego.     

Más rebaja

En la misma línea se manifiesta el PP, que recuerda su compromiso electoral de «rebajar la parte impositiva que le toca al Ayuntamiento para compensar la subida gradual de 10 años de IBI en nuestro municipio».

Señala que el aumento se verá reflejado en el próximo recibo, justo después de las elecciones, «¿qué necesidad hay de recaudar más teniendo en cuenta la coyuntura económica actual?», apunta.